Mucha de nosotras no soportamos cosas de ellos, que no suelen darse cuenta de nuestro desanimo cuando lo vemos haciéndolo. Sabemos que no lo hacen a propósito, pero nos molesta tanto que a veces no podemos fingir nuestra mala cara y cuando nos preguntan qué nos pasa, siempre desviamos la respuesta porque no sabemos cómo lo tomará si le decimos que hay actitudes que no nos gustan. Estas son algunas de las cosas que los hombres hacen y mucho de nosotras no lo soportamos, pero tampoco lo decimos en voz alta:
En la intimidad:
1.- Presumir que es un buen amante
Generalmente, los que más presumen son los que menos lo son.
2.- Preocuparse sólo por llegar él al máximo
Sin esperar a que ella también llegue.

En una relación:
3.- Eructar o lanzarse flatulencias cuando no hay tanta confianza
Habrá un momento en que no sea extraño, pero eso es un proceso, que lleva tiempo.
4.- Mentir y ser torpe para ello
Si vas a decir que estuviste con un familiar, al menos pide a tus amigos que no te etiqueten en las fotos de la fiesta que en verdad fuiste.
5.- No pedir direcciones por orgullo
Y por eso llegan tarde a todos lados, es muy molesto.
6.- Hacerte pasar por un “chico malo”
Cuando ella sabe que sólo tienes miedo de verte vulnerable.

Como amigos:
7.- Hablar mal de otras chicas
¿De verdad es algo que ella deba escuchar?

Un conocido:
8.- Pensar que ser amable es querer con él
Un “hola” no es para nada igual que un “me gustas”.
9.-Acercarse sólo alcoholizado
Y cuando está sano, ni siquiera le escribe.

En general:
10.- Que, al conversar, sólo vea tus seños
Su cara está arriba
Extra…
Llamarlas “locas”
No lo están, así que deja de insistir o de verdad se pondrán locas y eso no te gustará.
Como puedes ver las cosas que odiamos las mujeres de los hombres no son tan “secretas” ni difíciles de adivinar. Se trata de las actitudes fuera de lugar que, en la mayoría de los casos, buscan subestimar la inteligencia del poder femenino. También es importante recordar que existen un sinnúmero de cualidades que son muy atractivos de los varones. Pero, sin duda, el respeto mutuo es el mayor de todas y una condición necesaria para que la convivencia entre ambos pueda darse in ningún problema.