El desamor es una batalla que se da en el interior, una pelea entre tu mente y tu corazón. Posees emociones que te confunden, te arrinconan a la desesperación, incluso dejas de pensar en ti y solo te interesa en recuperar aquella persona aunque te haya lastimado. La verdad es que algunas veces no sabemos cómo comportarnos cuando nos parte el corazón, a veces pensamos estar listo y cuando ocurre todo nuestro mundo se vuelve de cabeza y lo peor, nuestro cuerpo sufre tanto como nuestros sentimientos.
Dolor físico:

El malestar más habitual que se presenta en momentos de estrés o ansiedad, son dolores de cabeza frecuentes como dolores de estómago.
Incremento de estrés:
Pensar en lo que paso, llevar el dolor que sientes y al mismo tiempo tratar de seguir con tu vida normal puede incrementar tus niveles de estrés desarrollando más síntomas.
Depresión:

El dolor y la gran tristeza que llevas harán que desarrolles una gran depresión, un estado el cual predomina la tristeza todo el tiempo.
Dificultad para concentrarse:
No te concentras en las tareas que verdaderamente importan por los pensamientos aislados de tu memoria en recuerdo del dolor sentimental que sientes.
Insomnio:

Pérdida del sueño gracias a los pensamientos y la angustia por el futuro y tu situación actual como individuo.
Desaceleración del ritmo cardiaco:
Estudios mencionan que la angustia que deja cierto tipo de experiencias traumáticas puede ocasionar que el corazón disminuya su ritmo comprometiendo la circulación sanguínea y la oxigenación al cerebro.
Soledad forzada:

Sientes que no mereces ser feliz, que todo en tu vida está mal y no quieres que ninguna persona trate contigo, por lo cual terminas aislándote.
Aumento de la sensibilidad:
Desarrollas mayor susceptibilidad al sufrimiento, sientes mucho más, cada puya, cada dolor de cabeza, cada recuerdo, todo te duele con mayor intensidad.
Síndrome de abstinencia:

El apego que tenías con aquella persona te coloca ahora en una situación de ansiedad y abandono y manifiestas síntomas de abstinencia.
Retrasos menstruales:
En la mujer el estrés y la tristeza conllevan al atraso de sus periodos desarrollando un descontrol total lo cual necesita ser corregido pues esta alteración puede manifestar otros síntomas más.