En el budismo, a diferencia de lo que ocurre en otras doctrinas, el tema de los compromisos éticos es sobre todo un asunto de inteligencia. Se considera torpe no cumplir con esas pautas de conducta, porque finalmente conducen a hacernos daño a nosotros mismos. Veamos cuáles son esos preceptos.
- No tomar ninguna vida: Cuando los budistas hablan de no tomar ninguna vida, se refieren en realidad a toda forma de vida. Incluyen al hombre y a todas las especies. Por eso, la gran mayoría de budistas son vegetarianos e incluso insisten en tomar solamente partes no esenciales de las plantas. Tiene que ver con un respeto absoluto por la vida, pero también con una disciplina que fortalece el espíritu.
- No tomar lo que no le pertenece a uno: Este es uno de los compromisos éticos que promueve la evolución espiritual a juicio de los budistas. El mandato de no robar no busca simplemente proteger la propiedad ajena. Lo que se busca con ello es más bien llamar al desprendimiento y a la generosidad. Quitarles a otros lo suyo va en contra de ambos principios.
- No tener conductas sexuales dañinas: Los budistas entienden como conductas dañinas, aquellas que causan destrucción o sufrimiento en uno mismo, en los demás o en ambos.
- Abstenerse de mentir: Los budistas le dan mucha importancia a la palabra. Por eso también le dan gran valor al silencio. Las palabras no deben emplearse indiscriminadamente, sino guardarse para lo importante.
- Abstenerse de hablar con rudeza: La rudeza o la falta de amabilidad en el habla es una forma de violentar al otro. La sinceridad no implica crudeza o brutalidad.
Si hay ira en lo que decimos, eso que decimos pierde su valor. Lo que prima allí no es la intención de comunicar algo, sino el deseo de herir o destruir al otro. La violencia por ser verbal no deja de ser violencia.

- No hablar de banalidades: Los budistas piensan que la comunicación debe ser útil. Si no lo es, resulta preferible el silencio. Hablar por hablar solo es una señal de falta de atención, de ansiedad o nerviosismo.
- No difamar, uno de los compromisos éticos del budismo: El no difamar es uno de los compromisos éticos más importantes del budismo. Hay difamación en el rumor, en el referirnos despectivamente a los demás cuando no están presentes o en alimentar informaciones que le hacen daño a esa persona. El objetivo de la comunicación es alcanzar el entendimiento y la armonía, en lugar de quebrantarlos.
- Abandonar la avidez: La codicia es una de las grandes enemigas del progreso espiritual. Desear más y más es contrario al principio budista del desapego. Y si se promueve el desapego es precisamente porque esa dependencia de algo externo solo lleva al sufrimiento.
- Desechar el odio: Otro de los grandes pilares del budismo es la compasión, a la que ven como la forma más evolucionada de amor. En el extremo opuesto está el odio, que es la total negación y la total incomprensión frente al otro.
- Purificar la mente: Este es uno de los compromisos éticos fundamentales del budismo. De hecho, es la meta a la que apuntan quienes practican esta doctrina.
Purificar la mente significa transformar la ignorancia en sabiduría. Supone un esfuerzo constante por desterrar todos aquellos factores que nublan el intelecto y el corazón y que nos impiden encontrar la verdad. Ser sabio es ser puro. Y ser puro es ver.
