¿Cuál es el verdadero límite en la entrega?
¿Cómo saber hasta qué punto insistir?
¿Cómo saber en qué momento ceder?
Estas son preguntas típicas que nos hacemos cuando estamos enamorados. La dificultad de responderlas radica en que NO sabemos dónde conseguir dichas respuestas.
Es difícil saber qué camino elegir cuando amamos tanto a alguien y al mismo tiempo sentimos que no nos da la importancia que merecemos, porque a pesar del dolor, tememos dejar atrás aquello que en un inicio nos causó tanto anhelo e ilusión.
Amar, es un acto recíproco, y debemos entender que cuando una de las partes no entrega su ser, el amor de pareja se desmorona. Por eso, bien puedes extrañarle, quererlo, desearle, pero no le necesitas para vivir y ser feliz, porque los seres humanos nacimos solos y así moriremos, incluso cuando estemos rodeado de aquellos que nos aman.
Por eso, antes de entregarnos por completo, preguntante si esa persona que te recibe, también lo hará. Antes de buscar a alguien, pregúntate si lo que vas a conseguir, realmente vale la pena. Antes de amar, preguntante si ese amor es completamente correspondido.
No todas las respuestas serán placenteras cuando son honestas, porque la verdad, muchas veces duele. Pero ese dolor resulta liberador, porque las mentiras, atan, y las verdades sueltan y revelan las cosas tal y como son.
Por eso, amalo, extráñalo y quiérelo, siempre y cuando, esa persona también lo haga, porque esa es la única manera de entregarse y no perder tu dignidad.