Desde pequeños comprendemos que es el amor. Empezando con el amor que nos da nuestros padres, seguido por el amor que descubrimos por los amigos y la relación que podemos tener por medio del amor. El amor de una relación, es una proyección que es creado por dos personas. Una relación positiva que aporta felicidad a ambas partes. Sin embargo, cuando uno está con otra persona aporta compañía. Y nos ponemos a pensar si tener una pareja a nuestro lado puede reducirse sólo a eso. Algunas personas lo reducen a eso, a no querer estar solas y pues buscan a alguien para tener un vehículo de escape a nivel emocional.
Las personas que ven el amor como una forma de compañía cometen el error de observar la soledad desde un punto de vista negativo. Es decir, piensa que una pareja sólo le aporta seguridad a la hora de la vida social y planes de ocio. Tener una pareja o no, no tiene por qué sumar o restar en nuestra autoestima personal. Lo que uno debe hacer feliz es poder estar con esa persona especial, la que es adecuada para nosotros. Con aquella que te valore de verdad.

Un punto adicional al amor es que aporta compañía, una compañía constructiva. Podemos notarlo en el apoyo que te da tu pareja cuando te sientes mal. Sin embargo, también aporta muchas cosas más. Como la magia de la felicidad, haciendo que te sientas bien contigo mismo. Observando la realidad desde un punto de vista diferente y más alegre.
El amor no sólo es compañía. Es muchísimo más, reside en la clave del sentimiento universal. Sin duda, la amistad también te aleja de la soledad al igual que cualquier otro vínculo que te ayudará a crecer en tu interior.