Tu partida me ayuda a ver la realidad, comprender que no eras mi alma gemela, sólo un persona que me mostró que valgo mucho más. El hecho que te vayas no me hará menos, no me derrumbará, no me detendrá de ser mejor cada día.
El error nunca fui yo, fuiste tú. Ahora me doy cuenta de que tenías tan baja autoestima, que te hacía falta hacerme sentir menos, para que tú estés mejor. Solo una persona como tú lastima a los demás, para ocultar tu inferioridad.
Mi error fue haber intentado encontrar en ti mi bienestar, muchas veces llegué a tener la seguridad de que tú eras todo lo que necesitaba en mi vida, pero no fue así. Lo que necesitaba era amor propio, cuidar de mi misma y sobre todo valorarme, darme mi lugar. Y eso no lo iba a lograr junto a ti, jamás me dejarías ser feliz.

Fue tu decisión alejarte y ahora NO deseo que vuelvas a mí. Viniste a pedir pobres disculpas, a decirme que me extrañas, pero sé que no es verdad. Yo no necesito más de ti, ya que estaré mucho mejor sin ti.
Sigue tu camino, que yo ya lo hago, solo quiero mejorar. Y ahora sé que yo merezco mucho y no debo conformarme con cualquiera. Adiós y cuidate.