El amor no se busca, simplemente se encuentra. No existe falta de tiempo, sino falta de interés. El mismo esfuerzo que realizas por hallar a esa persona, debe ser correspondido. Si siempre eres tú el que llama, el que busca y el que se disculpa, solo estás persiguiendo un amor que verdaderamente no te corresponde.
El amor bello, saludable y estable es el que te consigue, y no porque esa persona te busca, sino porque sus caminos se cruzaron. El afecto no se mendiga, cuando lo haces, lo único que consigues es prolongar tu sufrimiento sentimental. Una persona que no te ama hoy, no aprenderá a amarte mañana, ya que el amor no se aprende, simplemente se vive.

Muchas veces ocurre que prolongamos una relación con una persona que no nos ama, creyendo que el tiempo y el interés lo convencerán de amarnos. Es hora de que veamos la realidad, y dejar de buscar un amor el cual no es correspondido.
No te quedes con aquella persona que crees que llegará a amarte, o con quien deseas pensar que te ama. El amor simplemente se demuestra con hechos y no con palabras.

Cuando el amor te consigue, vas con la corriente, no tienes que batallar, no te cansas intentando amar, todo fluye de forma natural y nada se destruye. Si no te ha sucedido, puede que has estado buscando, orbitando la vida de los demás, dando atención e importancia sin obtener nada a cambio. Pero es ahora de avanzar y tomar un nuevo aire y continuar tu camino.