Habitualmente nos acostumbrados a menciona todo lo que hacemos o deseamos hacer, y esto lo hacemos con el fin de buscar algún tipo de aprobación.
Hay que comprender que los personas en la mayoría, no saben quiénes somos, no saben nada de nuestro pasado, no conocen nada de nada de las cosas que nos mueve en la vida, por ende, es muy difícil que puedan dar una opinión de forma acertada ante algún tipo de situación por la cual estamos pasando.

Claro, hay seres que son demasiado allegadas a nosotros y tendemos a darle demasiada relevancia a lo que dicen. Esto en parte no es algo que esté mal, pero en ciertas ocasiones puede jugarnos en contra, pues nosotros debemos estar totalmente claros con lo que realmente queremos y hacia dónde vamos.

Tu vida debes conducir a tu modo, esto te ayuda a crear carácter y lo que es más fundamental, evitará que culmines echándole la culpa a una persona más por cualquier cosa que pudiera ocurrir mal.
Ante tomar una decisión, la elección debe ser tuya, aún si te dejas llevar por lo que dicen los demás, eres tú quien tiene la última palabra. Si te privas de este derecho, nunca serás un ser completo.

Respétate, y ten siempre presente que no tienes que darle explicaciones a ninguna personas de las cosas que haces o harás. Tu vida es tuya, tu obligación es ser feliz, sentirte en tranquila, estar bien, cómodo y relajado.