A medida que han trascurrido los años se ha catalogado a las mujeres como rivales entre ellas misma, lo cual con el pasar del tiempo este tipo de observación se ha ido incrementado. Muchas cosas de la antigüedad o lo que existe actualmente ha jugado un papel muy importante en las enemistades femeninas.
Por medio de ese pensamiento que se viene cosechando desde hace años se ha creído que en nuestro código genético está plasmado de que seremos crueles entre nosotras mismas. Esto se ha vuelto una idea el cual es difícil de borrar o suprimir a nivel mundial.

Muchas personas deben saber que esto no se encuentra dentro de nuestra naturaleza, somos seres humanos de las cuales terminamos o nos encontramos mejor dicho siendo víctimas del patriarcado, pero nosotras somos totalmente consientes y responsables de cambiar o transforma la situación de las cuales nuestros ante pasado nos han llevado por miles de años.

Estamos en un planeta donde siempre se ha visto mucha desigualdad de género; donde el hombre siempre está por encima de la mujer, habitamos un planeta donde siempre se ha puesto el hombre como primer lugar y lo que hace por las cosas es que en vez de unirnos para darle un fin a este pensamiento o a esta desigualdad, entre nosotras mismas optamos por tener un comportamiento de lucha entre nosotras.
Toda mujer debe tener en claro que somos personas que en vez de estar haciéndonos la guerra entre nosotras demos unirnos y luchar contra la desigualdad, por obtener las mismas oportunidades que consiguen los hombres, de eliminar los estereotipos y dejar de un lado las inseguridades.

Tenemos que detenernos por un momento de nuestras vidas y pensar en cada cosas que le han sucedido a las mujeres a través de los años y decidir si queremos seguir viendo así o deseamos tomar una gran decisión y querer recoger la fuerza de todas las mujeres del mundo para hacer un gran cambio a nivel mundial.
El tiempo que mal gastamos estando peleando, discutiendo o destruyéndonos entre nosotras mismas, lo podemos utilizar para ayudar a la más vulnerables ya sea dándoles fuerzas emocional o construyendo un mundo donde se respete los derechos de cada una de nosotras.