Una pareja de británicos compartió la historia sobre por qué tomaron la decisión de abortar a su bebé de 20 semanas de gestación. Jade Dodson, de 32 años, contó al mundo que se practicó un aborto luego de enterarse de que su hija tenía una condición llamada “espina bífida”, lo que no le permitiría poder llevar una vida normal.
Jade contó que durante las primeras 20 semanas todo iba a la perfección, estaban realmente emocionados. La pareja ya había intentado durante dos años poder tener un bebé, incluso habían pasado por varios tratamientos de fertilidad.

Sin embargo, en los ultrasonidos de rutina, los doctores detectaron que su bebé tenía myelomeningocele, la forma más severa de espina bífida. Afecta a 1 de 1000 niños. En caso de que sus padres decidieran seguir con el embarazo, los médicos hubieran tenido que realizar una cirugía fetal para reducir la presión craneal, y aumentar las probabilidades de que la niña pudiera caminar algún día. Esto no garantizaba nada, y la intervención aumentaba el riesgo de infección.
La condición de espina bífida le provocaría a largo plazo a Amalie, la bebé, parálisis, disfunción urinaria, estomacal y daño cerebral. Luego de este lamentable hecho, la pareja decidió unirse a la causa juntando donaciones para la caridad, destinadas a la prevención de la espina bífida o en la busca de una cura.

El amor de madre puede experimentarse de muchas maneras, en este caso Jade tomó la difícil decisión de terminar la vida de su bebé antes de que conociera el mundo. Quizás es una decisión que no todos comparten, o no cualquiera estaría de acuerdo, pero no puede ponerse en duda que ambos padres lo hicieron pensando en el bienestar de su hija, a quien estuvieron intentando tener durante dos años.