En una relación que debería ser de dos, muchas veces se convierte en tres o cuatro cuando las suegras de ambos se empiezan a meter en la relación. Las mamás que exageran en sus opiniones y a veces decisiones que sólo le corresponden a la pareja, suelen convertirse en una molestia obligada.
Una relación ya no es sana cuando para todo se le tiene que pedir opinión a la suegra, a veces las nueras mueren de miedo con tan solo pensar que la comida que le preparan a sus esposos, no está rica y esto podría desencadenar una discusión cuando el le diga: “Es que mi madre bien me dijo que no sabías cocinar”.

Las suegras se pueden volver el cielo si nos toca una que respete nuestros tiempos y espacios, pero se pueden convertir en la peor pesadilla si no le ponemos un alto a todas las veces que ella quiere hacer su santa voluntad, exigiendo que nos vistamos de tal manera o que cambiemos la sala porque a ella no le gusta el color.
Es por ello que, en esta oportunidad presentamos algunas señales de que se tiene una suegra tóxica.
- Opinan que se tiene mal gusto para decorar la casa: Esta es una señal que podría pasar desapercibida, pero en realidad es de las señales sutiles que nos muestran el perfil de una suegra tóxica, en primera porque luego de que nos lanza el comentario: “Escogiste el peor color para pintar la sala, le diré a mi hijo que piense en uno mas armonioso y lo cambie”.
- Comparación con parejas anteriores: Es La típica suegra que dice que la anterior pareja de su hijo cocinaba muy rico, y critica la manera en que se hace, ¡Es una suegra tóxica! La verdad, es que si ella no tienen nada positivo que decir, es mejor que guarde silencio. Lo que se recomienda cuando ella diga estos comentarios fuera de lugar es decir: “Que raro, su hijo está encantado con todo, somos muy felices”.
Esto posiblemente la hará entender, que nada de lo que diga nos va a enfadar y mucho menos causar una discusión con nuestro esposo.

- Planes para todos: Esa suegra que llega con todo porque ya planeó un día de cocina para todos sin avisar, cuando ya teníamos planes de pasar un día a gusto solos. Esto es bastante molesto y sin que nos tiente el corazón, debemos rechazar la oferta de esta suegra, ya que le estaremos dando el mando de nuestra vida. Es mejor detenerla a tiempo.
- La llamada incómoda de cada rato: Esa suegra que quiere saber a toda hora qué se está haciendo, qué se va a hacer, que se va a comer, cómo estamos, etc. Un pergamino de pretextos que tienen las suegras tóxicas que terminan por llenar nuestro teléfono de llamadas repentinas durante todo el día.
Como consejo, se recomienda que desde un principio, se genere una especie de acuerdo con las mamás de cada uno, y establecer reglas estrictas en donde se le diga a ambas suegras que en la relación es solo de dos, y que solo dos pueden resolver los problemas.