Todos tenemos sueños que, por lo general, no parecen tener un significado conciso a primera instancia, es decir, que nuestros relatos no los recogen de una forma exacta. Sin embargo, el conocimiento científico de los sueños tiene que basarse en las narraciones que se hacen de ellos, porque no vale analizar exclusivamente nuestros propios sueños para hacer una teoría sobre ellos.
Hobson (2000) describe de la siguiente forma lo que es un sueño:
“La actividad mental que ocurre en el sueño se caracteriza por una imaginación sensomotora vivida que se experimenta como si fuera la realidad despierta, a pesar de características cognitivas como la imposibilidad del tiempo, del lugar, de las personas y de las acciones; emociones, especialmente el miedo, el regocijo, y la ira.

Predominan sobre la tristeza, la vergüenza y la culpabilidad, y a veces alcanzan una fuerza suficiente para despertar al durmiente; la memoria, incluso de los muy vívidos, es tenue y tiende a desvanecerse rápidamente después de despertarse a no ser que se tomen medidas especiales para retenerlo”.
Por tal razón, los sueños tienen múltiples significados, pero en este tema en particular que trata sobre la infidelidad, puede resultar inquietante e incrementar nuestras inseguridades.
Esto sucede mayormente, cuando no existe confianza en la pareja, muchos pueden pensar que los están engañando y puede quedarse en el inconsciente para luego convertirse en un sueño.
El significado de soñar que la pareja está con otra persona no quiere decir necesariamente que lo esté haciendo, sino más bien soñar que es infiel podría traducirse como miedo, inseguridades propias en las que se debe trabajar.

Desde la antigüedad los sueños han sido considerados una forma de contacto con la divinidad. Nos transportan a circunstancias difíciles, de alegría y nos permiten mover diferentes emociones.
En los sueños reflejamos todas las esperanzas, ambiciones, deseos, miedos, fantasmas, amigos y tiempos buenos. Estamos conscientes que nadie puede tener el mismo sueño ya que nadie más tiene los mismos antecedentes, emociones o experiencias.
Cada sueño es el reflejo del subconsciente. Cuando dormimos, solemos soñar con los últimos pensamientos que tuvimos durante el día.

Si este sueño es muy frecuente puede significar que exista un distanciamiento físico y emocional con la pareja. La desconfianza que proyectamos nos hacer ser víctimas de nuestros propios sueños.