El ron cubano, es una bebida que ha evolucionado a lo largo del tiempo. No sólo en su fabricación e historia sino en la creatividad que aloja como uno de los elementos vitales para la coctelería cubana.
Así como el resto de expresiones culturales y sociales de Cuba, cada coctel representativo de la isla está repleto de simbolismos, que permiten recordar su origen y el objetivo de su ser.
El buen ron se alimenta de dos cosas: De la tierra cubana y de años de entrega y dedicación para una sola botella. Se requiere de al menos cinco (5) años para producir un buen ron y quince (15) años o más para rones con mayor complejidad o añejamiento.
Los cocteles a base de ron más representativos de Cuba son:
- Mojito (de la tafia al ron ligero): A mediados del siglo XVI, el pirata y comerciante de esclavos inglés Francis Drake llegaba a La Habana con la idea de saquear su oro, pero la misión tuvo que detenerse debido a que su tripulación había enfermado de disentería y escorbuto.
Un pequeño grupo fue designado para conseguir una cura y así fue que desembarcaron y volvieron con una mezcla de aguardiente de caña, hojas de menta, los jugos de la caña de azúcar y limones. El cual funcionó.
La vitamina C del jugo de limón combatía el escorbuto mientras que los jugos de la caña mejoraban su sabor. La bebida fue conocida desde entonces como “El Draque”. Se cree que los esclavos africanos le nombraron a la bebida como mojito por “mojo” una palabra que hace referencia al aderezamiento con limón.
- Canchánchara (El primer coctel cubano): Hacia finales de siglo XIX, la Guerra de Independencia Cubana se encontraba en su punto más álgido. El ejército rebelde o insurrecto conocido como mambises estaba conformado por esclavos, cubanos y mulatos libres.
Estos ejércitos pasaban largas y frías madrugadas con poco cobijo y alimentos insuficientes. Vulnerables al frío y a la desnutrición, se dice que en las filas de estos rebeldes es que nace la canchánchara, el tónico que mantenía el cuerpo caliente y protegía las vías respiratorias.
Su preparación consistía en aguardiente, miel y limón y se servía en una jícara. Con el refinamiento de la producción de ron y la evolución de la coctelería, se revive la chanchánchara pero ahora con ron cubano. Y se ha nombrado de esa manera en honor al sonido del hielo en el mezclador.
- Cuba libre (El festejo de la libertad): Tras la victoria de los Estados Unidos y el fin del colonialismo español en Cuba, las fuerzas norteamericanas que ya mezclaban el refresco de cola con ron, festejaron al lado de cubanos la liberación de Cuba. Se dice que el brindis de los soldados exclamaba: ¡Por Cuba Libre!
Finalmente, en 1940, el hit Rum and Coca-Cola de Andrew Sisters se puso de moda. Y el coctel se popularizó alrededor del mundo.
- Daiquiri (antes de que llegue la Revolución): En 1896, Santiago de Cuba, Zona Daiquiri. Jennings Cox, un ingeniero americano, lideraba una exploración en las minas de hierro de Daiquirí. La bebida era preparada con ron y zumo de limón. Su colega Giacomo Pagliuchi fue quien bautizó a la bebida en honor a la zona de la mina donde trabajaban.
Finalmente, en 1930, el daiquiri cobra fama mundial con las palabras del escritor Ernest Hemingway: “Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquiri en El Floridita”. Iniciando la época de oro de la coctelería cubana.