Una de las cosas más importantes para las mujeres, es sin duda alguna su cabello, pues este forma parte de su apariencia y aspecto físico, es por ello que el cuidado y evolución del mismo proporciona interés y preocupación en la mayoría de los casos, en donde este tiene una vida apagada, o no crece favorablemente.
Es por ello, que, en este artículo, presentamos algunas razones por las cuales el cabello no crece, y que ayudarán a analizar, para ver si existe la posibilidad de realizar algún cambio en la rutina.
- Genética: El ciclo de crecimiento capilar se conforma de tres fases, la fase anágena –cuando el cabello crece–; la fase catágena o etapa de transición, y la telógena –cuando el pelo cae–. Este ciclo no se da en todas las personas de la misma manera, ni es el mismo para una persona durante toda su vida.
- Estrés: El estrés es capaz de ocasionar muchos problemas de salud o síntomas que, aunque no nos enfermen, nos ponen obstáculos que no deseamos, entre ellos, problemas de crecimiento de cabello.
Sobre todo, en los casos de estrés crónico, puede derivar en una dermatitis que causa la irritación de la piel del cuero cabelludo. Cuando sucede esto, los folículos pilosos se inflaman y el ciclo del cabello es mucho más corto, es decir, la fase anágena se ralentiza.
- Tipo de alimentación: No hay nada más cierto que el dicho popular de «somos lo que comemos». Si nuestra alimentación no es una prioridad para nosotros, es muy probable que tengamos problemas de salud y nuestro sistema inmune cuente con menos herramientas para funcionar adecuadamente.
Cuando nuestro cuerpo no cuenta con los nutrientes necesarios, intenta aprovechar al máximo los elementos con los que cuenta para cumplir con funciones más urgentes y claramente, el crecimiento del cabello no lo es.
- Edad: Otra razón por la cual el cabello no crece, puede ser la edad. A medida que va avanzando el tiempo, nuestra piel empieza a generar menores cantidades de colágeno, lo que provoca que nuestro cabello se tarde mucho más en crecer.
Como ya se sabe, la edad no es algo que se pueda prevenir o luchar en contra de ello, a medida que pasan los años, el comportamiento de nuestro cuerpo es diferente.