No todas las personas son capaces de lidiar con la soledad, es por ello que ante cualquier momento de vacío buscan a cualquier persona, tratando de llenar ese espacio. Creen que estar solteros es malo, o que necesitan de una persona para sentirse completos y satisfechos.
Ven las relaciones como un mandato, una auto imposición a la vida, y no como un sentimiento genuino que nace de la forma más inesperada, no ven las relaciones como un largo camino lleno de aprendizajes, con aciertos y desacierto. Sino como una salida desesperada de la soledad.
Pues, no son capaces de encontrarse a sí mismo en la soledad, disfrutar de su misma compañía, sino que relacionan la soltería con tristeza y depresión.
Sin embargo, lo cierto de las relaciones, es que cada una de ellas son lecciones de vida, simplemente son etapas por las cuales se tuvo que pasar, afrontar y seguir adelante. Hasta esas que provocaron un inmenso dolor y sufrimiento, en donde se llegó a gritar que nunca se volvería a creer en el amor, o enamorarse.
Pero, son justo esas relaciones del pasado las que enseñan a quererse a sí mismo, a descubrirse y a entender que no se necesita de alguien para ser feliz.
No obstante, hay ocasiones que luego de una ruptura o desilusión amorosa se quiera permanecer soltero por un tiempo, sin alguna determinación en concreto. Solo no querer tener una relación por las siguientes razones:
- Encontrase a sí mismo. Tener tiempo para sí, para soportar los defectos y abrazar las cualidades.
- Reencontrase con la soledad y hacer las paces con ella, disfrutarla. Disfrutar del silencio.
- Volverse exigente, no usar amores para calmar los miedos. Sino estar con alguien que de verdad complemente la relación, donde se complemente mutuamente la relación.
- Sentirse libre, hacer lo se desee sin rendir cuentas a nadie.
- No estar preparados para una nueva relación, o involucrarse sentimentalmente con alguien. Trabajar en la estabilidad emocional.

- El amor es algo que también está oculto, cada día se puede descubrir algo diferente.
- No es estar triste, sola o deprimida. Es estar en armonía consigo mismo, aprender a quererse y valorarse.