Los expertos creen que todas las relaciones pasan por etapas particulares y una de ellas es en realidad bastante crítica. En este artículo analizaremos estas etapas y lo que se necesita para estar preparado.
- Nuevo amor: Sentir mariposas al ver al nuevo amor, cada toque es eléctrico y cada beso es infinito. Se está claramente enamorado. Capturar en la mente cómo nos sentimos en esta etapa, pues quizás se pueda necesitar más adelante.

- Establecerse: Sentir que todo va en serio y se está listo para comprometerse. Sin embrago, es cuando nos damos cuenta de que la vida real no siempre es color de rosa. Todavía se intenta pasar el mayor tiempo posible juntos, querer compartir todos los pensamientos y sentimientos, siempre se le pregunta a la pareja cómo ha estado su día y se está sinceramente interesado en su respuesta.
Sin embargo, la rutina comienza a contaminar la alegría. Es como encontrar la diferencia entre viajar e inmigrar, el destino es el mismo, pero las circunstancias son absolutamente diferentes.
- La rutina y la decepción tienen cabida ahora: Todavía se tienen fuertes sentimientos por la pareja, pero algo parece ser diferente. No es la misma emoción de antes al pasar cada minuto juntos.
Las responsabilidades diarias, las facturas, los compromisos laborales y las tareas domésticas se interponen en el romance, y muchas veces caemos atrapados en toda esta rutina. Es la parte más peligrosa de la relación y si se logra cruzarla, hay una buena probabilidad de que la parte más difícil haya terminado.
- Estabilidad: En esta etapa, hay seguridad en la relación. Ambos han aprendido a darse espacio entre sí, entienden que la pareja puede tener sus propios gustos y preferencias, aficiones y hábitos, no tienen que ser como los gemelos siameses todo el tiempo. Ambos pueden seguir siendo quienes son como individuos y aun así mantener su vínculo.
- Compromiso: Se han convertido en un verdadero equipo de por vida. No se extraña la primera etapa romántica porque se siente comodidad en la relación. También se ha aceptado que todos somos perfectos en nuestras propias imperfecciones.
TAMBIEN TE PUEDE GUSTAR