Conocerse a uno mismo es la base fundamental para establecer cualquier vínculo con otras personas de manera sana. Saber cómo somos, qué queremos y qué es el amor para nosotros son preguntas que si nos las planteamos nos ayudarán a tener más claro hacia dónde nos dirigimos.
Alejandro Magno decía: “Conocerse a uno mismo es la tarea más difícil porque pone en juego directamente nuestra racionalidad, pero también nuestros miedos y pasiones. Si uno consigue conocerse a fondo a sí mismo, sabrá comprender a los demás y la realidad que lo rodea”.
Es importante conocerse a sí mismo, porque a través del autoconocimiento aprendemos a desenvolvernos con eficacia en la vida y a afrontar nuestro día a día de manera óptima. Saber realmente cómo somos, qué sentimos o qué metas queremos alcanzar son capacidades que se asocian a la inteligencia interpersonal.
Esto significa entender quiénes somos, saber identificar nuestras emociones y actuar en consecuencia. Habilidades que nos permiten regular nuestro comportamiento, resolver problemas de modo eficaz y tomar decisiones.
Con el autoconocimiento aprendemos a identificar nuestras capacidades, pero también nuestras limitaciones. Esto nos ayuda a planificar metas de manera realista para evitar frustraciones futuras.
Conocernos a nosotros mismos, implica tener control sobre nosotros en momentos inesperados, y sabremos manejar con prudencia diversas situaciones de la vida.
El auto conocimiento requiere:
- Tener control de nuestras emociones.
- Conocer y explorar nuestro interior. Tal como lo decía Erich Fromm: “El autoconocimiento comienza por la auto aceptación. Si nos aceptamos nos conoceremos mejor”.
- Aceptarnos como somos. Para ello Jean-Jacques Rousseau decía: “Nadie puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo”.
- Saber cómo actuar.
- Saber comprendernos.

Emplear todo esto en nuestra vida, nos será de mucha utilidad, porque quien mejor que nosotros mismos para saber quiénes somos, que nos gusta, y conocer cada detalle, así como también nuestras cualidades en los diferentes contextos de la vida, aceptando y cambiando aquellas en los que consideremos debemos mejorar para así sentirnos.
Como decía Jorge Bucay: “Sólo sabiendo quiénes somos podremos empezar a ser mejores para nosotros mismos y para los demás”.