Según distintas estadísticas, la infertilidad afecta al 12-15% de parejas en edad reproductiva, y su causa puede ser de origen puramente masculino (~40%), puramente femenino (~40%) o ambos (~20%). Si agrupados las dos últimas clases, podemos concluir que los conflictos de la mujer intervienen en aproximadamente un 60% de todos los casos de infertilidad.
La causa primordial de la infertilidad femenina es el declive de la cantidad y de la cualidad de los óvulos presentes en los ovarios (reserva ovárica), un proceso asociado con la edad. Sin embargo, la infertilidad femenina se puede encontrar en cualquier edad, incluso en mujeres muy jóvenes. Se ha calculado que la infertilidad afecta solo alrededor de 6% de las mujeres entre las edades de 18 y 25 años. Este porcentaje incrementa al 15-25% para las mujeres en edades correspondientes de los 26-30 años, al 30-44% a los 35 años y al 65% a los 40 años. Por medio de nuevos avances científicos pueden cambiar estos números próximamente. Muchos de ellos han sido alcanzado por grupos de diferentes países coordinados por el doctor Jan Tesarik, actual director de la clínica MARG en de Granada, y un estrecho colaborador de científicos de la Universidad de esta misma ciudad durante más de 25 años.
El doctor Tesarik menciona: “A lo largo de los dos últimos años se alcanzaron varios nuevos e importantes avances en el diagnóstico y tratamiento de la infertilidad. Algunos de ellos están ya listos para la aplicación clínica y permiten la elaboración de un plan terapéutico personalizado para cada mujer concreta, teniendo en cuenta tanto su propia condición como la de su pareja. Las principales causas de la infertilidad femenina, y por lo tanto también las estrategias terapéuticas adecuadas, cambian con la edad de la mujer”.
“Principales causas de la infertilidad femenina a diferentes edades y los nuevos avances para su solución.”
- Entre los 18 y 30 años:
Las mujeres en estas edades suelen tener buena reserva ovárica, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. Las tres causas más habituales en estas edades son endometriosis, síndrome de ovario poliquístico y problemas de peso.
La endometriosis y la adenomiosis son enfermedades que interviene en la reprogramación espontánea patológica de las células del endometrio (revestimiento interno de la cavidad uterina). Esta reprogramación facilita la liberación de las células de su localización habitual e invasión de distintos tejidos y órganos más o menos lejanos. Si las células así cambiadas no salen del útero, proliferan hacia el componente muscular de la pared del útero y ocasiona la adenomiosis.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) la localización de la causa primaria del SOP en los receptores de la hipófisis (glándula pituitaria) a la hormona liberadora de gonadotropinas secretada por una parte de cerebro nombrada hipotálamo. Puede consistir de una mutación genética, pero también de un problema puramente funcional, su base genética. Lo importante es hallar, ante de todo, problemas sistémicos, tales como las cardiopatías, enfermedades del tracto gastrointestinal, la diabetes, anomalías de la función de la glándula tiroidea y otras endocrinopatías, antes de recurrir a recomendaciones “pésimas” como las recomendaciones dietéticas a las personas afectadas. Si un problema de gordura está debido a una enfermedad orgánica no tratada correctamente, cualquier tipo de dieta tendrá muy poco efecto.

- Entre los 31 y 40 años:
Las tres causas de infertilidad femenina dichas en relación con las mujeres más jóvenes están también presentes en este nivel de edad. Sin embargo, en este período de vida ya pueden surgir primeros síntomas de debilidad de los ovarios, en términos de la cantidad de óvulos, denominados premenopausia precoz. Estos principales síntomas de una bajada de la “reserva ovárica” de óvulos preceden el desarrollo de una menopausia precoz y se caracterizan por una concentración baja (con respecto a la edad correspondiente en los momentos) de la hormona antimülleriana y pocos folículos (cavidades que albergan óvulos) detectables en los ovarios por una prueba ecográfico. Para recibir un resultado óptimo, es necesario acomodar el protocolo de tratamiento a la condición particular de cada paciente.
Según el doctor Tesarik: “A pesar de la bajada de la cantidad de óvulos, la premenopausia precoz no suele bajar su calidad, por lo cual la reproducción asistida tiene unas tasas aceptables de éxito a pesar del número bajo de óvulos obtenido por la estimulación ovárica y la necesidad de recurrir a las dosis relativamente altas de hormonas administradas. Sin embargo, a ninguna mujer en esta edad se tendría negar el acceso a la reproducción asistida a pesar de la presencia de índices bajos de la reserva ovárica”.
- Entre los 41 y 50 años:
La edad común de la menopausia oscila entre los 45 y los 55 años. Para los años que la preceden se usa el término premenopausia natural. A similitud de la premenopausia precoz, la premenopausia natural afecta no sólo la cantidad sino también la calidad de los óvulos que quedan. Sin embargo, la afirmación que un embarazo con sus propios óvulos sea algo imposible a estas edades sería completamente falsa.