¿Alguna vez ha pasado por tu mente la pregunta qué hacen los padres que crían hijos sumamente inteligentes? Si es, estos son algunos de los pasos perfecto y con bases científicas que todo padre utiliza para incentivar la inteligencia en sus hijos.
“Maneras en que los padres crían a hijos sumamente inteligentes”

- Lecciones de música:
Las investigaciones científicas demuestran que, sencillamente, las clases musicales les provocan a los chicos más inteligencia. En similitud con los niños de otros grupos de control, los niños que están en clases de música mostraron un gran nivel de IQ. De hecho, el entrenamiento musical ayuda a todos. Una investigación de la Universidad de Northwestern en Estados Unidos, halló que el entrenamiento musical puede ser muy beneficio también en adultos mayores mediante la compensación de algunos de los efectos perjudiciales del envejecimiento.
- El deporte:
Estar en buen estado aumenta la capacidad para aprender. Luego de realizar ejercicio la gente incorpora nuevo cabulario a una rapidez de 20% más rápido que antes de hacerlo. 3 meses de ejercicios incrementa el flujo de sangre al cerebro enfocado en la memoria y el aprendizaje en un 30%.
- Leer con junto con ellos:
Los estudios sostienen que no es conveniente dejar que los chicos solo vean las imágenes mientras el adulto lee. Hay que también atraerlos con las palabras, las cuales ayudan a desarrollar sus habilidades para leer. Cuando está totalmente enriquecida con una atención explícita al desarrollo de capacidades y estrategias de lectura de los niños, la lectura compartida de libros es un modo eficaz para aportarles la capacidad de la alfabetización temprana, incluso de los niños desfavorecidos.
- Privación del sueño:
Cada hora de sueño que se pierde el cerebro de un niño de 6to grado se convierte en el de uno de 4to grado. En otras palabras, la pérdida de una hora de sueño equivale a la pérdida de 2 años de maduración cognitiva y del desarrollo. Así, hay una correlación entre las notas obtenidas y la cantidad media de sueño. Cada 15 minutos más de sueño los estudiantes mejoran una letra de puntaje, según la medición norteamericana.
- El coeficiente intelectual no vale mucho sin autodisciplina:
La autodisciplina es mejor que el IQ en la predicción de lo que será un gran éxito en la vida. Un libro de Charles Duhigg llamado El poder de los hábitos, “decenas de estudios muestran que la fuerza de voluntad es el hábito más importante para el éxito individual. Los estudiantes que mantienen altos niveles de fuerza de voluntad tenían más probabilidades de obtener notas más altas en sus clases y lograr la admisión en las escuelas más selectivas. Tenía menos ausencias y pasaban poco tiempo mirando televisión y más horas en la tarea”, menciona el libro en base a investigaciones.
También añade que los “adolescentes altamente autodisciplinados superaron a sus pares más impulsivos en todas las variables de rendimiento académico. La autodisciplina predice de forma más robusta que el IQ el rendimiento académico. La autodisciplina también predijo que los estudiantes podrían mejorar sus calificaciones en el transcurso del año escolar, mientras que el coeficiente intelectual no lo hizo. La autodisciplina tiene un efecto mayor en el rendimiento académico que hace el talento intelectual”.

- El aprendizaje es un proceso activo, no pasivo:
Por cada minuto del día que los niños pasan viendo miles DVD y videos, los bebés entienden de seis a ocho palabras menos en común que los niños que no los ven. “Nuestros cerebros evolucionaron para aprender haciendo las cosas, no para oír acerca de ellas.
Esta es una de las razones por las que, para una gran cantidad de habilidades, es mucho mejor pasar cerca de dos tercios de su tiempo probando por sí mismos en lugar de absorberlas. Si desea, por ejemplo, memorizar un pasaje, es mejor gastar el 30 por ciento de su tiempo en la lectura, y el otro 70 por ciento de su tiempo en probar por sí mismo en ese conocimiento”, verifica Dan Coyle, autor de El Código del Talento.
- Alimento:
Lo mejor sería si los niños se alimentaran saludable todo el tiempo. Los estudios demuestran que comer hace una diferencia en las notas de los niños. Por supuesto que siempre habrá algunas excepciones. Ningún niño se alimenta de forma sana todo el tiempo. Pero la ironía es que los niños a menudo comen alimentos “malos” en el momento equivocado. El estudio muestra que la cafeína y el azúcar pueden ser estimulantes cerebrales.
- Niños felices = Niños Exitosos:
La ecuación señala que los niños más alegres son más propensos a volverse en adultos exitosos y consumados. La felicidad es una gran ventaja en un planeta que hace hincapié en el rendimiento. En promedio, los sujetos felices tienden a tener más éxito que la gente que no lo es en el trabajo y el amor. Ellos poseen mejores evaluaciones de desempeño, empleos más prestigiosos y grandes salarios. Aparte, son mucho más propensos a contraer matrimonio y, una vez ya casados, están más satisfechos con su matrimonio. Solo tienes que ser un padre feliz para poder criar a un hijo feliz.
- Creer en ellos:
Creer que su hijo es muy inteligente que la media hace una gran diferencia.