Cuando vemos a un personaje famoso realizando un acto de amabilidad, nos sorprendemos. Pero ¿Por qué?
Uno dirá que es por admiración a la humildad de alguien que, a pesar de estar muy arriba, sigue mirando de frente a todas las personas y no, de arriba hacia abajo con aires de superioridad.
Pero, aunque esto sea cierto, hay algo que incomoda.
El asunto de que esto sea algo de asombro, es delicado. Se supone que el ser humano debería actuar de dicho modo SIEMPRE.
La amabilidad es algo que ayuda a la gente a relacionarse y brindar ayuda a su prójimo, pero, hemos visto tantos actos de egoísmo que, cuando vemos uno de humildad, nos sorprende.
Venga de donde venga, la amabilidad no debería ser cosa de sorpresa, sino el pan de cada día y que, los actos egoístas, sí sean razón de asombro y consecuentemente, de castigo.
El caso del vídeo, se trata sobre el tenista Novak Djokovic, el cual es un tenista profesional de alta categoría que, en su infancia, vivió en carne propia la guerra de Yugoslavia.
Actualmente, Novak forma parte de ONG dedicadas a la ayuda en dichas zonas.
La gente cuando ve el acto de Novak, decide aplaudir en signo de apoyo de su humildad, pero, reiteramos, ¿Realmente esto debería ser motivo de asombro?