Al momento de tener una ruptura, todo en lo que piensas es en lo lindo, lleno de flores y colores que fue, pero siempre nos viene la gran pregunta ¿Hasta qué punto llegará esto? Porque tanta felicidad no pudo ser posible.
Este pensamiento ha sido impuesto la sociedad actual, donde nos dicen siempre que todo lo bueno que nos pasa se pagará con algo malo, y el amor no es la excepción. Y eso es un gran error, programarnos a que todo acabará.
En cierto punto las relaciones pueden acabarse por pensar que deben terminar, y también existe un gran número de relaciones que terminan porque se han hecho tanto daño mutuamente, que lo mejor es llegar a la ruptura.
Toda relación así tiene su fin, pero podemos decidir si esto nos destruye o nos levanta con otra forma de ver la vida, cambiando totalmente nuestras futuras decisiones y de cómo comportarnos ante el amor la próxima vez que aparezca.
El fin de una ruptura
Pero ahora, terminar una relación, puede destrozar completamente la vida de alguien, dejándola en amplio lugar de dolor y de vacío interior, o por lo menos así se siente la persona que la dejan, como si el mundo se estuviera acabando.
Esto puede pasar cuando el otro te hace desarrollar una gran dependencia a su amor o a su manera de tratar, haciéndote ver que el mundo está correcto solo si estás con él. Lo cual sucede mucho por hombres posesivos que no quieren que los dejes.
Las relaciones que están compuestas por un hombre posesivo y dañino, con una mujer que solo quiere su amor y aceptación siempre terminan mal, dejando a la parte muy afectada con todo lo que pasó en la relación.
Ella solo piensa en lo que dejó de vivir por él, todo lo que dio y como se integró de gran manera su vida, pero lo que ella no ve es todo el daño que este individuo hizo. Eso sucede debido a la carencia de seguridad y autoestima que posee.
Analiza con claridad lo que pasó, e imagina lo que viene
Pero debes pensar sensatamente y de una forma sin que te afecten los sentimientos, ¿Eras feliz con él? Ahí es cuando empiezas a tomar esos pequeños detalles que antes no podías ver.
Cuando él nunca tomaba en cuenta tus ideas, que tus problemas jamás fueron más importantes que los de él y solo te decía “tu solo te quejas”, sin hablar de todo lo egoísta que era al momento de la intimidad, donde se quedaba todo el placer.
Que se acabara fue lo mejor que te pudo pasar, ¿Por qué? En el momento duele, pero basándote en todo lo anterior, jamás estuviste enteramente feliz, y ahora tienes la oportunidad de empezar de cero en una nueva relación.
Comienza construyendo confianza y cariño en ti misma, para que veas como cambiarán las cosas en tus futuras relaciones.