Cuando empezamos a conocer nuevas personas, siempre tenemos ese pequeño miedo a que salgamos lastimadas por ellos, aún sin que este sea su motivo sino que suceda accidentalmente, con un mal gesto o palabras que no se debieron decir en ese momento.
¿En qué momento empieza el temor a ser lastimado?
Esto le sucede al ser humano inclusive al momento de empezar tener consciencia y la capacidad de razonar, ya que si algo nos causó daño en un momento, de manera muy sencilla y corta podrá suceder nuevamente.
Cuando vamos creciendo lo vemos en nuestros amigos de la escuela, al momento de que uno de ellos es malo con nosotros, ya no queremos acercarnos a él porque podríamos salir lastimados.
Pero a medida que vas creciendo, te das cuenta que no solo las personas pueden lastimarte, sino también cierto tipo de situaciones o de emociones, que al experimentarlas por primera vez nos dejan un mal sabor de boca.
Ya sea que la vida nos golpee con la partida de un familiar, o que nos rompan el corazón, el ser humano siempre está propenso a sentir dolor cuando quiere hacer otras cosas en su vida, con la idea de innovar y cambiar, lo cual está correcto hacer.
Cuando llega ese momento, las personas no saben qué hacer, porque eso que tanto querían evitar termina pasando, saliendo lastimadas de alguna manera u otra. Llevándolo a un punto donde no quieren saber nada relacionado con este tema que las hiere.
La buena autoestima es la clave para que todo duela un poco menos
Aunque pocos lo saben, pero una buena autoestima siempre te ayudará a los malos momentos. Esto sucede porque la mayoría de las personas piensan que una autoestima alta es sentirse bonito todos los días y quererse mucho, pero no es así.
La autoestima es mucho más que eso, ya que esta es como tú percibes, sientes, analizas y reaccionas ante el mundo. En resumidas cuentas, si posees una buena autoestima, podrás aguantar un poco más los golpes dolorosos que te de la vida.
Pero no todas las personas tienen esta gran ventaja de poseer autoestima, ya que esta se fortalece dependiendo de tus crianzas y tus conocimientos. Como cada cabeza es un mundo totalmente diferente, una situación fuerte a algunos les causa depresión.
Por eso, es que las personas que son más lastimadas, son las que menos se quieren así mismas. Ya que de tanto dolor y sufrimiento, consideran que no deben vivir más, o por lo menos no arriesgarse más de lo normal porque no se lo merecen.
Al ser la más afectada por una situación, se descuida y hasta puede verse afectada su salud, ya que el pensamiento de agonía y maltrato que tiene no sale ni un momento de su cabeza.
Si has sufrido mucho por malas situaciones, jamás olvides que eres fuerte, porque eso está sucediendo para que la vida te haga ver de todo lo que eres capaz.