Existe una frase que nos dice “que la edad son sólo números”, pero cuando se trata de diferencia de edades en una pareja, aunque no lo queramos aceptar, existe una diferencia, especialmente cuando son por muchos años.
Cuando uno es joven piensa mucho más con el corazón que con la cabeza. ¿La diferencia de edades es un obstáculo para el corazón? Bueno debemos aceptar, que se piensa en lo económico, se piensa en lo que se va a dar a los hijos y puede cambiar las necesidades del hombre apuesto y fuerte, por la de un hombre comprensivo y romántico. Puede uno pensar en los pequeños detalles que aunque parecen no tener importancia, son parte de la realidad, pensemos que la diferencia de edad también hay diferencia de gustos de todo tipo, podría ser en la manera de vestir, de hablar y hasta en gustos de música, etc.
Sin embargo, esta diferencia de edades, no sólo se trata de los años de diferencia, sino del contexto social, de las historias vividas, de la educación y los valores recibidos a lo largo de la vida. Estas parejas no tienen problema en otras cuestiones, no por cuestiones de la edad.

La edad es relativa sólo existe en la mente:
Existen personas que pueden ser jóvenes pero muy maduras de mente. Existen mujeres que son muy maduras de edad pero se sienten de 25 años y eso está bien. Por supuesto que el amor no tiene edad y es válido a cualquier edad. Porque la edad sólo significa “números”, no tiene nada que ver con los sentimientos del corazón. Observemos un simple ejemplo y pondremos una pregunta que quiero hacerles:
¿Al corazón le salen arrugas? ¿Verdad que no?
La diferencia de edades, marcan sólo un estilo de vida, que desafortunadamente no es bien visto por la sociedad que nos juzga y nos condena sin darnos el derecho, ni siquiera de defendernos. ¿Pero por qué? ¿Dónde está el error si se trata de amar sin prejuicios de ninguna índole? Y por ese motivo, es que fracasan mucho amores verdaderos sin siquiera intentarlo, dejándose vencer por su propio pesimismo, por su desaliento, caen en las crítica de los demás sin poder experimentar y ver si funciona o no.
Si logras ser feliz, déjalos que lo sean, por favor
Cuando veo la felicidad de esas personas, me alegro mucho, porque la vida es tan corta que debemos disfrutar de todos los placeres sin preocuparnos de los prejuicios. ¿Por qué no ser felices hoy que estamos en esta situación? Así nos equivoquemos volveremos a intentarlo. Mientras tanto hay que ser feliz. Busquemos la felicidad que todos nos merecemos poder sonreír al lado de esa persona que tanto queremos.