Existen personas que viven celando a su pareja, paran pendiente del celular, si miran a alguien, en que están pensando. Queriendo controlar todo lo que hacen para que los abandone, pero lo cierto de todo esto es que no importa cuando los cuides, si quieren serte infiel lo serán en cualquier momento. Así que deja de martirizarte en tu relación.
Pues te digo esto: es una pérdida de tiempo, pero sobre todo estás sacrificando tu paz. Es obvio que nadie quiere ser víctima de un engaño, de una infidelidad o cualquier acto que pueda ser considerado desleal o traición. Pero no sirve de nada estar con alguien que no te inspire confianza, que no puedas dejar de pensar con quien estará, que estará haciendo, eso no es vivir una relación.
La razón por la que puedes celar a tu pareja, es sólo por ti. Uno puede ser porque crees que no te mereces el amor, tu inseguridad también puede darte una mala jugada, también puede ser que hayas sufrido anteriormente una decepción y ahora te encuentras paranoica porque piensas que todos son iguales. El miedo es un factor fundamental en los celos y eso puede hacer que tu pareja se aleje de ti.

Para poder recuperarte, se necesita de un trabajo individual, en donde la pareja puede ayudar, pero será responsabilidad de cada uno entender las causas de los celos y tomar medidas, desmontando creencias, perdonando y aceptando las experiencias pasadas, entendiendo que toda vivencia es distinta a las otras, que todos son distintos y cada relación es diferente, pero sobre todo amándonos y estableciendo claramente lo que queremos para nuestra vida.
Si en este caso la conducta de los celos no es habitual, sino causada por la fractura de la confianza en la pareja, no contando con la honestidad o sinceridad de la otra persona. Pues si a pesar de que han hablado las cosas siguen igual, lo mejor que pueden hacer es marcar distancia y terminar con esa relación. Ya que la base fundamental de una relación es la confianza, y sin eso no existe la relación.
Todos estamos con quien queremos estar, cada quien se compromete en la capacidad de dar. Perdemos el tiempo celando e intentando controlar, vivamos relajos en nuestra relación, disfrutando como debe ser, pensando que nuestra pareja nos quiere tanto como nosotros lo queremos y pues, si no saben valorar nuestro amor, la verdad caerá por su propio peso, sencillamente retirémonos con dignidad de esa relación y sintámonos bien de que haya durado lo que tenía que durar.