Cuando uno sufre una infidelidad desea que a lo largo del tiempo esa persona reciba su merecido, ya que nos ha dejado un profundo dolor en nuestro interior rompiendo toda esa confianza y amor que tuvimos alguna vez. Pero muchas veces no tenemos la certeza si en verdad, recibe lo que se merece. Lo bueno es que existe una serie de leyes sobre el karma que te mantendrán tranquila sobre lo que vivirá en su vida más adelante esa persona que te engañó.
Deja que la vida se encargue de las acciones de esa persona y también aprende tú a través de las leyes del karma.
Lo que uno siembra es lo que se cosecha. Si uno envía energías negativas pues eso te será devuelto, pero 10 veces mucho más potente. El karma es como un juez de nuestros actos que nos ayuda a reflexionar sobre las acciones y pensamientos que cometemos.
La vida te pide que participes en ella, que demos todo para poder vivir y ayudar a las otros a vivir. Lo que nos rodea nos da pistas sobre nuestro estado interior, está en uno tener la opción que deseas tener en tu vida.
Si él se enamoró de otra persona, no te aferres a quererle hacerle daño a esa chica, sólo recuerda que él no se encuentra obligado a amarte sólo porque tú lo amas. Es mejor perdonar y soltarlo.
Si crees que no tuviste nada que ver con el rompimiento amoroso de tu pareja, entonces es momento de analizar las cosas bien. Recuerda que una pareja está conformada por dos personas, aunque no creas uno siempre influye en el otro. No digo que tengas la culpa, pero la responsabilidad siempre es de ambos. Aprende de lo perdido.
Para que nuestro espíritu crezca debemos cambiar nosotros y no las personas, lugares o cosas que nos rodean. Debemos tener el control de nuestras propias vidas. Podemos aprender de los malos momentos, para no tropezar con la misma piedra.
Todos debemos asumir la responsabilidad de lo que vivimos en nuestro presente. No arregla nada culpar a tu ex pareja por las desgracias. Recuerda que la decisión de estar con él es tuya, así que hazte responsable de esa decisión que tomaste. Deja el pasado y avanza, perdona.
Uno no debe perder el control de nuestras vidas, porque puede crear inseguridad y a la ira. Vive tu duelo, llora lo que tienes que llorar, pero ponte un límite y después limpia esas lágrimas y vuelve en ti.
Deja el pasado en su lugar, debes disfrutar del ahora. Aunque sea un poco difícil, toma la iniciativa de mirar de frente sin recordar lo que viviste. Aprende del pasado para no equivocarte en el presente, disfruta de la belleza de la vida.
La historia se repite si no aprendes de las lecciones para poder cambiar tu camino. Así que, lo que debes hacer es estar atenta a las señales que te da la vida, y aunque hoy te preguntes por qué a mí, mañana la vida misma te dará la respuesta.
