Toda relación cuando inicia, siempre tienes la mejor expectativa de ello, pensando que puede durar por un tiempo prolongado, donde el amor cada vez más crezca hasta poder llegar a conservar esa persona toda la vida. Y aunque pensemos que en un momento todo esto puede terminar, nos nublamos con el gran amor que le tenemos a esa persona. Dejándonos de proyectar en lo negativo y concentrándonos en lo bueno de la relación.
Pero en el momento menos esperado llega a su fin. Y aunque no creas, todo eso se veía venir sólo que es difícil poder darse cuenta, ya que el amor que le tienes a esa persona es quien te nubla de la realidad no viendo venir esa separación. La separación es un dolor insoportable, cuando escuchas decirle adiós a esa persona, sientes que te rompe el corazón. Por motivo, que lo amaste mucho le entregaste todo tu amor sin medida y ahora te está dejando como si nada, como si fuera tan fácil poder separarse de esa persona.
Cuando la persona se quiere separar los últimos días se comportan indiferentes, fríos, sin ningún sentimiento. No entiendes como una persona que te quiso mucho en un momento esos sentimientos se olvida y comienza a ser cruel contigo. Se convierten como un desconocido buscando la forma de alejarse de la peor manera posible. Pensarán que así uno no sale sufriendo, pero la realidad es otra porque el sufrimiento siempre será el mismo, no es nada fácil separarse de la persona que quieres.

Lo bueno de toda es mala experiencia es que comienzas a darte cuenta de muchas cosas que no fuiste capaz de ver cuando te encontrabas enamorada. La vida tiene muchas sorpresas, que pueden ser buenas y malas, pero al final son momentos que siempre están para reforzar las enseñanzas de la vida. Aprendiendo que también uno puede disfrutar con el dolor, porque así aprendemos a valorar más la felicidad y las cosas buenas de la vida.
Comienzas a entender muchas cosas del amor, que el amor no es seguridad; alguien puede jurarte un “por siempre” pero el otro día puede soltarte la mano e irse. Comienzas a entender que las mejores cosas te toman por sorpresa, y así como te sorprendió una ruptura puede aparecer el amor de tu vida en un momento inesperado. Comprendes que no vale la pena esperar, que es una pérdida de tiempo y no podemos tomarnos ese lujo ya que la vida es única y hay que disfrutarlo como se debe.
Sí te encontraste enamorada de esa persona, pensaste en su momento que era alguien especial para ti, pero mientras más pasa el tiempo, va desapareciendo ese querer, te vas olvidando, sacándolo de tu vida, hasta que en un momento no quede ni una huella de esa persona.