El amor es un desafío constante; no es un lugar donde descansas, sino, un lugar en constante movimiento, que crece y que, trabajando juntos, puede hacer de dos corazones, uno solo.
Quien cree que el amor es paz y tranquilidad, entonces que no ame. El amor es guerra, pues se libra entre batallas constantes donde se pelea por alcanzar dicha paz. NO, esta guerra no es mala, ni dañina, pues es una guerra donde se enfrentan a los problemas y no donde las batallas se libran entre la pareja.
La guerra enseña a los dos corazones a pelear juntos, tomados de la mano y sacrificándose cuando sea realmente necesario. Entendiendo que dicho sacrificio nunca será demandado, pero sí ofrecido cuando haga falta y no por meros caprichos.
El amor es el lugar donde el tiempo y el espacio de dos personas se comprimen para hacerse uno, y al mismo tiempo, mantener con vida el individualismo y la libertad espiritual, porque, de hacerte renunciar a dicha libertad, entonces la guerra, el amor, todo estará perdido.
Ama, pero ama consciente de que tendrás que batallar.
Ama valientemente y comprueba que, la persona que tienes a tu lado, es digna de ti, de lo que ofreces y lo que recibes.
Gana esa guerra junto a esa persona y al final de sus días, mirarán atrás y se darán cuenta que nada ni nadie, pudo derrotar eso que ustedes llaman amor, porque siempre fue real, honesto y sincero… Porque, en definitiva, solo los amores verdaderos, sobreviven a la guerra.