No corras detrás de alguien que sabe dónde te encuentras, así sea por exigencia moral, no necesitas correr detrás de más nadie, ni siquiera de ti mismo. No necesitas a una persona a la que constantemente tienes que estar persiguiendo, necesitas y mereces alguien a tu altura, alguien que esté a tu lado y te aporte cosas buenas en tu vida. Es momento de reaccionar y abrir los ojos porque tu eres un ser valioso.
Hoy te hablaré de cuando buscamos a otra persona, sin reacción ni respuesta alguna de la misma, pero, ¿Si la situación es otra? ¿Y si eres tú quien corre detrás de ti mismo? Puede que suene extraño, pero puede pasar.
A ver, te explico, cuando sentimos que estamos corriendo detrás de algo que no existe, realmente estamos corriendo detrás de nosotros mismos, y eso no es para nada favorable. Es muy necesario que miremos con atención hacia dónde vamos, y en tal caso de que persigas algo, que sean tus sueños y tus metas.
No es sano estar dispuesto a darlo todo por alguien que no te necesita.
Date cuenta si ese alguien solo te ve como una opción, si es así, créeme que estas detrás de una persona que no siente ningún interés hacia ti. No es sano estar dispuesto a darlo todo por esa persona, que ni siquiera voltea un momento para sonreírte, mirarte lindo, o tan si quiera darte una sola palabra de amor, no, no lo es. Todos tenemos que dejar ir esas personas que tienen que seguir su camino y que no deben estar con nosotros, así que te vuelvo a decir, ¡No corras detrás de él! Libérate tú y detente a pensar un momento, si lo que haces vale la pena. El sabe que tú estás ahí, si le importas te tomará de la mano y caminarán los dos juntos, sin que ninguno se quede atrás.