Estar enamorados es una fase muy bonita de nuestras vidas, pero ¿Hasta qué punto puede llegar? ¿Cuándo empezamos amar? El enamoramiento es el estado de más alta felicidad y satisfacción, donde la hormona de la serotonina se activa al máximo, nos hace volar y sentirnos por las nubes. Cuando se está enamorado se siente una gran necesidad de ser dueño de alguna parte de esa persona, quieres estar cerca de ese ser especial, estalla la pasión y no te percatas de ningún defecto e imperfección; para uno, TODO será perfecto.
Es como estar usando unos lentes color rosa, todo se verá muy lindo pero no es el color de la realidad, en el momento que te apartas de esos lentes color rosa vas viendo las cosas a su color real. Así mismo, pasara con el enamoramiento, en un momento especifico se acabará, ese será el momento más importante, el momento de decidir si lo que vemos nos gusta, si decidimos amar cada defecto e imperfección de nuestra pareja.

Podemos hablar de amor en el momento que aceptamos sus imperfecciones, sus fallos y empezamos a entender sus miedos, tolerar sus errores, cuando llegamos a convivir con sus defectos a tal modo de decidir amarlos. Ese será una de las claves para lograr una larga relación llena de sintonía y amor, donde esto no terminará con el tiempo como lo hace el enamoramiento. Amar es una decisión, es un compromiso, no tiene que ser todo perfecto solo real.
Sternberg nos da su teoría acerca el amor.
Este psicólogo estadounidense se refiere al amor como un sentimiento caracterizado por tres componentes:
Intimidad: Vínculo de afectividad y cercanía entre dos personas. Implica el deseo de ofrecer, tomar y compartir, tener buena afinidad y armonía, tener convicción de desnudarte por completo hasta el alma.
Pasión: Irá acompañado con elevado deseo sexual y psicológico de querer estar y entregarte hacia la otra persona.
Compromiso: Acuerdo mutuo que se tomará bajo la promesa de amarse y estar juntos hasta el periodo deseado.