La ansiedad se presenta justo en el centro de nuestro cuerpo, como una especie de filtro que suprime el aire, las ganas de comer y de incluso dormir. No creas que son mariposas en el estómago, el agujero negro de tu estómago consume y atrapa todo lo que hay en tu cuerpo y es casi imposible controlarlo cuando se posee un desconocimiento sobre este trastorno emocional.
El tema de la ansiedad no es algo nuevo. Johns Hopkins, un experto psiquiatra, descubrió que los pacientes que sufrían de ansiedad generalizada, reunían la tensión provocada por el trastorno en la parte frontal de la frente y en algunos músculos y órganos encargados de controlar la digestión y el apetito.
“La ansiedad con miedo y el miedo con ansiedad contribuyen a robarle al ser humano sus cualidades más esenciales. Una de ellas es la reflexión”
-Konrad Lorenz-
A pesar de ser un trastorno realmente grave que suprime algunas de las cualidades más imprescindibles del ser humano, como el comer y el dormir, existen maneras de afrontarlo y controlarlo:
- Ante un ataque de ansiedad, respira profundamente y cierra tus ojos. Tómate unos minutos para reducir tu ritmo cardiaco disminuyendo la frecuencia respiratoria. Esto hará que tu cuerpo se relaje.
- Háblate a ti mismo de cómo te sientes en voz alta y explica el por qué te ocurre ello.
- Camina o haz alguna actividad física por lo menos 30 horas al día.
- Asiste algún lugar donde te den un masaje relajante al menos una vez cada 15 días.
- No pienses tanto en los problemas de tus día a día, mejor piensa en sus soluciones y enfócate en ellas.
- Evita estancarte en rutinas. Más allá de tu trabajo, evita la monotonía de tus ratos de ocio.
- Antes de sacar conclusiones, procura pensar muy bien en el dilema.
- Haz yoga.
- Acostúmbrate a leer un libro todas las noches antes de dormir.
La idea de estos ejercicios es que puedas mantener tu mente ocupada y tu cuerpo en un estado de relajación máximo. La principal causa de la ansiedad suele ser el sobrecargo de pensamientos sobre problemas, pasado y la tensión muscular por falta de ejercicio físico.
