“Nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde”. Una frase que hemos escuchada muchas veces pero que no hacemos caso hasta que vivimos esa situación.
Así te sucederá a ti
Nos encontrábamos en una relación maravillo, donde teníamos momento únicos lleno de diversión. Pero en esos momentos era siempre yo la que me esforzaba al máximo para que tú seas feliz, mientras que a ti te encantaba recibir y disfrutar de eso. No supiste valorarme, nada de lo que hacía para ti era suficiente, siempre querías más y más. Y aunque te lo di, no supiste apreciarme como me merecía. Es por ello que hoy decido partir para que te des cuenta de lo que realmente valgo.
Te darás cuenta de ese gran amor que teníamos, pero lamentablemente será muy tarde. Ahora he decidido marcharme porque estaba enfocada en ti que me había olvidado de mis intereses. Me descuide de mis proyectos por estar pensando en una persona que ni siquiera sé si me quería.
Ahora que tienes ganas de besarme, mis labios te rechazan. Ahora que quieres tomar mi mano, siento como si fuera la de un extraño. Vas a querer abrazarme por las noches, pero tendrás que conformarte con el calor de tu almohada, pues yo ya no volveré en el lugar que no supieron darme mi lugar.

Ahora me dices que me extrañas, que quieres volver conmigo, que no soportas estar sin mí. Me dices que quieres estar a mi lado, pero es demasiado tarde. No puedo intentarlo una vez más, porque lo intenté muchas veces, te di muchas oportunidades para rescatar el amor que nos teníamos, pero nunca te importa. Ahora que me encuentro lejos de ti quieres tenerme cerca. Ya no estoy dispuesta a hacerlo ni una vez más. He perdido el coraje y las ganas de decirlo y de luchar por ti.
Llegó el momento de preocuparme por mí y darme ese amor que nunca supiste darme. Tú nunca valoraste mi esfuerzo, y eso me ha dolido demasiado. Me voy de tu lado, tengo que comenzar a ser mi vida como yo lo deseo. Mi amor por ti se ha apago y se a marchitado.