No a todos les resulta confortable un momento de silencio, serenidad y silencio. Algunos sienten que se asfixian en ello y tratan de nadar a la superficie impulsándose por la compañía de amores fugaces que a decir verdad, empeoran la intolerancia que se tiene a la soledad.
En la soledad posible conocer cosas que en compañía permanecían ocultas. La soledad nos da un momento perfecto para la reflexión de lo que hacemos y dejamos de hacer y de ese modo, podemos redirigir el rumbo de nuestras decisiones para mejorar nuestro carácter ante la vida.
Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía! Pablo Neruda
Es en soledad que nos preparamos para entregar amor, porque en ella, el amor propio debe crecer, alimentarse y perfeccionarse. Lo que duele durante la soledad, no es la soledad en sí mismo, sino la sensación de vacío la cual no se cura cuando alguien te acompaña.
La única cura al vacío es el conocimiento del valor que tenemos como personas y la comprensión de cosas como la dignidad y el respeto hacia nosotros mismos. Debemos valorar siempre lo que hoy somos en soledad para que mañana, en la compañía, podamos darnos cuenta de quién nos valora realmente por lo que somos.