Hoy decido atenderme un poco más que ayer, y mañana, decidiré atenderme otro poco más. Cuidaré de mi jardín interior para que la vida dentro de mí, nunca se extinga y para no decaer en egoísmos. Para que mis días no tengan momentos oscuros y la vida me dé un sol lleno de alegría.
Todos anhelamos ser felices, en mayor o menor medida, pero, en realidad, no siempre damos un buen primer paso. Olvidamos que atendernos, escucharnos y poniéndonos como protagonistas de nuestras propias vidas, es la mejor forma para alcanzar la tan anhelada felicidad. Tontamente creemos que, detrás del telón podemos alcanzar la felicidad plena y olvidamos abrazarnos a nosotros mismos.
Parte de esa felicidad se alcanza cuando aprendemos a decir que NO cuando queremos y lo necesitamos. Muchas personas se aferran al compromiso y odian quedar mal con los demás. Sienten miedo de ser tachados de egoístas por negarse a dar o recibir algo que no quieren o necesitan… Pero, la felicidad solo se alcanza cuando logramos tener en nuestra vida aquello que de verdad aporta un valor, nos mejora y nos ayuda a alcanzar cada día más, un poquito de nuestra libertad emocional.
Así que, el primer paso para ser felices es dar un paso al egoísmo sano, ese donde nos priorizamos y nos ponemos siempre por adelante sin afectar a nadie más. Elige, pues eres un ser humano libre y la libertad es la cualidad de elección que no afecta ni daña al resto, así que, haz ejercicio de tu libertad hoy, y elige ser feliz, aunque tengas que decir mil veces NO.