Cuando empezamos nuestra relación, todo iba como lo soñaba, aunque con el pasar del tiempo aquello que pensábamos que era amor resultó ser una farsa bien disfrazada.

Durante todos esos meses pensábamos que éramos el uno para el otro, pero al final de ellos sólo vimos el engaño. La verdad es que no nos dimos el valor que merecíamos, ese que sólo se da en presencia de un amor verdadero.
Sin importar los errores que cometimos, el lado positivo es que ahora sabemos que lo mejor para ambos es continuar el camino de la vida de manera separada para no seguir dañándonos mutuamente.
Debo confesar que no fue fácil para mí, que pasé muchas noches en vela y muchos días grises para poder empezar a abrirme paso y ver los colores de la vida.
Y no he dejado de amarte, sólo que me amo más a mí y por ello entiendo que necesito a otro tipo de hombre a mi lado, alguien que sea mejor que tú, que no dude al momento de darlo todo por mí sin pedirme nada a cambio.
A veces pienso que pido mucho pero cuando recuerdo lo que valgo, entiendo que no es así. Y por ello no pierdo la fe en que le encontraré en algún momento, y me dará todo el afecto que siempre he deseado y luchará por nosotros cuando se presenten las dificultades.
Y mientras no llega, disfrutaré cada minuto de mi soledad, esa que jamás me dejará y que por ello aprendí a valorarla como es debido, sin ninguna clase de sufrimiento.
