Un microexpresión es un gesto breve y casi imperceptible que sucede de manera involuntaria al sentir o pensar algo. La lectura de microexpresiones, se está transformando en una de las ciencias más importantes para llevar a cabo interrogatorios y detectar de este modo, mentiras o emociones que puedan arrojar cierta información a los expertos en psicología y detección de emociones y mentiras, quienes cada día trabajan más de cerca con agencias de seguridad del Estado y recursos humanos, pues, para la contratación de trabajo en importantísimas empresas, es necesario hacer una evaluación psicológica de los posibles candidatos.
Esto es una ciencia donde el doctor Ekman Paul, lleva la batuta, y es el principal defensor de dicha rama de la psicología que aún le cuesta aceptar a muchos. Ekman plantea que, para detectar ciertas emociones, solo hay que ver de cerca:
Emociones que representan las microexpresiones.
Asco: El labio superior se eleva y tensa contra la encía de forma asimétrica la mayoría de las veces. La nariz se arruga y la frente también. Las mejillas se alzan y comprimen los párpados inferiores.
Alegría: Las mejillas se elevan achicando los ojos. Se esboza una diminuta sonrisa, casi siempre sin mostrar los dientes. Se crean arrugas en el rabillo del ojo y posiblemente se enrojece levemente la cara o las orejas cuando es una alegría con vergüenza. Suele suceder cuando te dan un halago.
Rabia: La señal universal son las cejas yendo hacia abajo y el centro. Más allá de eso, para identificar si la emoción es real, el labio se torna tenso y la mano puede cerrarse en forma de puño. Otro gesto común es pasarse la mano por la boca, como si se tratara de secar.
Sorpresa: La sorpresa es uno de los gestos más falsificados. La mejor manera de detectar si hay una sorpresa real, es en el tiempo. La reacción física dura menos de un segundo y se caracteriza por el alzado rápido de las cejas y la abertura de los ojos, además del descenso del mentón. Esta expresión es veloz, si se sostiene es una “sorpresa falsa”.
Miedo: La parte externa de las cejas se contrae y la interna se eleva. Los párpados suben y se crea una tensión en los labios, en muchas ocasiones, con la boca abierta.
Tristeza: No hace falta una lágrima para detectar tristeza y de hecho es una de las emociones más difíciles de detectar. La tristeza es una cosa y el llano es otro. La tristeza puede detectarse por medio de una mirada perdida, un muy leve descenso de los labios e inmovilidad de las cejas. Por otra parte, la tristeza con el llanto es mucho más fácil y obvia de detectar.