Quien te ama, te acepta con todos tus demonios, defectos, pasados e historias que ni tú misma soportas recordar. El amor es para valientes, y por ello, hay que enfrentarse de cara a lo que dejaste atrás y que hoy día, aún te atormenta. Sin embargo, debemos ser responsables y saber entregarnos en el momento correcto.
Querer que nos amen sin haber superado el pasado, tiene cierto aire de irresponsabilidad, y a no ser que estés dispuesta a dejar eso atrás, mejor sigue sola y haya en tu soltería, el valor necesario para recuperar el amor propio y sanar.
Entregar un corazón roto a alguien más para que lo repare, es como tirar un plato al piso y echarle la culpa a quien te sirvió la comida. Seamos honestos, es difícil separarse de una buena historia que ya murió, pero debemos ser lo suficientemente honestos con los demás, como para dejarles en claro que quizá hoy, aún no estés lista para amar de nuevo, porque permitir que alguien te ame sería entregarle tus muertos a otra persona.
Que alguien acepte tu pasado por amarte, no significa que por ello deba cargar con tus viejas historias y antiguos amantes. No, aceptar tu pasado porque te aman, significa que reconocer que antes de ti hubo una historia y que ya eso no puede afectarle a él ni a ti. Son cosas muy distintas.
Debemos dejar de mirar atrás para creer en un futuro al lado de otra persona, de lo contrario, volveremos siempre al lugar donde nos hicieron tanto daño.