Me encontraba sola en mi casa revisando mis redes sociales, cuando de pronto el chico que me gusta me escribe y me dice para salir. Yo emocionada, demoro en contestar por el impacto que tuvo su mensaje sobre mí. Pero sin dudar le digo que sí y salimos a nuestro gran encuentro. Me alisto, me pongo la mejor ropa, me hecho el perfume más rico. Comienzo a practicar frente al espejo para poder darme cuenta de las caras para no parecer una tonta.
Sales con esa persona, es un día muy especial. Te sientes encantada, él tan lindo con su gran sonrisa. Te diviertes, te sientes emocionada al estar a su lado. No puedes creer que sea real. Llegas a tu casa y tu mejor amiga te escribe y te dice “¿Cómo te fue?” A lo que no sabes que contestar. Es ahí cuando te das cuenta de lo confundida y vacía que encuentras tu respuesta. No entiendes porque sientes ello, deberías estar feliz y gritando de alegría. Te diremos cuáles son las razones de porque te sientes así:
Se esfuma la idealización
Has soñado muchas veces con que ese día llegara, salir al fin con él y disfrutar los mejores momentos. Hasta imaginabas lo que iban a hablar, a donde iban a ir y como iba a terminar. Pues ahí se encuentra el error.
Lo has idealizado tanto a esta persona que cualquier pequeño efecto que tenga te desanima, pensando que no era lo que esperabas. Es normal que uno tenga defectos, somos seres humanos. El problema ocurre cuando uno piensa que la otra persona es perfecta.
Porque la euforia juega con tu mente
Cuando uno se siente emocionada nuestro cuerpo produce adrenalina. Haciendo que no pensemos con claridad y tomemos decisiones a largo plazo de manera improvisada. Cuando te encuentras con él, imaginas todo: cómo será su primera pelea, qué tan bueno va a ser cuando se encuentren sexualmente y hasta cuántos perritos tendrán. Al llegar a tu casa ese impulso disminuye, y es ahí donde vienen el “bajón” y te sientes un poco exhausta.

Porque temes arruinarlo todo
Piensas bien antes de hacer algo, te sientes fingida ante él porque tienes miedo de mostrar tu verdadero yo y no te acepte. Así que comienzas a tener un comportamiento ideal para que esa persona tenga una buena impresión de ti. Ocasionando que te sientas agotada. Es imposible ser perfecta y feliz al mismo tiempo; cómo te encuentras concentrada en que salga todo bien no disfrutas del momento que estás con esa persona especial.
Porque se vuelve demasiado real
Sientes que todo es un sueño y piensas en momento real; que no te imaginas poder estar con esa persona especial. Todo parece, literalmente, un sueño. Sientes que no es verdad y crees que es demasiado. Cuando te despides comienzas a sentir lo real que es, que no hay vuelta atrás. Esa sensación puede llegar a ser paralizadora.
Debes disfruta de las oportunidades que te da la vida. Deja de pensar que es un sueño, vive esa realidad y saca lo mejor de ello. Goza tu primera cita y preséntate tal y como eres, porque si pasa algo más, él debe conocerte tal y como eres, sin poses ni deseos de quedar bien.