No es fácil controlar nuestras emociones, más aún si nos encontramos en un momento de debilidad mental producto de una separación de pareja, duelo por muerte de un familiar o la pérdida de algo preciado para ti. La verdad es que simular que eres fuerte y evitar lo que sientes lo que hará es ponerte peor, pero tampoco es recomendable rendirse totalmente en una cama, ¿Qué podemos hacer en esos casos, entonces? Debes probar la escritura terapéutica para sanar tu dolor.
Primeramente, debes comprar una libreta bonita, la cual será tu gran compañera en este nuevo viaje con destino a la sanación. Mientras más personalizada esté, mejor para ti. Lo importante es que la reconozcas como una extensión de ti.

Puedes empezar a escribir cuando quieras, preferiblemente en las mañanas. No corrijas ni analices nada de lo que escribes. El fin es que sueltes todo lo que estás pensando de forma catártica, no importa si carece de lógica o no pertenece a algún género literario establecido.
Esta libreta debe acompañarte a todos lados y debe registrar todo lo que piensas y sientes. Antes de cometer alguna acción o decir algo, te recomiendo plasmarlo en la libreta con la intención de que ahí quede ese sentimiento que surgió.

Al final, lo importante es plasmar todo en esa libreta y mantenerla como tu lugar para colocar tu basura personal. En vez de botar todo lo malo en los demás o en ti, mejor hazlo en tu libreta. Ya verás que en poco tiempo verás los resultados y, poco a poco, podrás ir sobrellevando esas sensaciones tan pesadas que tanto te sobrecogieron en el pasado.