La intimidad es más que el contacto en la cama entre dos personas. Se refiere a los momentos de cercanía que no te permites con las demás personas en el mundo salvo con tu pareja, y tiene que ver con varios asuntos.
En primer lugar el contacto coital es parte de ella. No existe mayor apertura a nivel físico que esto porque no sólo se comparte lo físico sino también la imaginación, las ideas y los juegos.
Luego la apertura que te das con esa persona de ser tú mismo sin temor a que te hagan daño también forma parte de la intimidad. Dejarnos ver justo como lo que somos es posible sólo si se confía demasiado en esa otra persona.

Asimismo, conversar con frecuencia es un acto íntimo. Es gracias al lenguaje que podemos comunicar todo lo que sentimos y podemos entender a los demás. En una conversación íntima se comparten no sólo temas del día a día sino también aquellos que son trascendentales para la pareja y para el mundo.

Y ahora que entiendes la importancia de la intimidad, es bueno que conozca varias maneras de fortalecerla:
#1 Mejorar la calidad del contacto físico
#2 Permítete quitarte las máscaras que usas en tu día a día cuando estés frente a tu pareja. ¿Quién si no él va a darte la fortaleza que necesitas si no te muestras vulnerable?
#3 Compartan juntos momentos inolvidables. Sea en la misma cama o en un viaje lejos que llevan tiempo planeando, decídanse a compartir cuanto puedan.
#4 Nunca dejes de comunicar lo que sientes, así suene repetitivo, pues hablar es lo único que dice quiénes somos.