Durante tu primer amor experimentarás la intensidad como nunca antes la viste venir. Llorarás como nunca y creerás que estás en un cuento de hadas.
Es aquel que pensamos va de la mano con lo que la sociedad espera o más bien todo lo contrario. Es un amor extremista, pues es la primera vez que se nos invita a sentir de esta manera.
Sientes mariposas en el estómago, cosquillas en las mejillas, taquicardia, ganas de sonreír sin parar, de saltar, de reír, de pensar que conocerle es lo mejor que te ha pasado y que te pasará. Está allí para hacernos saber que existe, aunque no tengamos la experiencia suficiente para sobrellevarlo como se debe, aunque se han visto casos contados y afortunados en que sí.

El amor del medio es el más complejo de los tres. Mientras que en el primero experimentamos al máximo las sensaciones en el segundo entendemos esa parte que no es tan amable del amor: la que tiene que ver con el dolor de amar de verdad.
Entramos a una relación más estable y ya tenemos una mejor idea de cuánto debemos dar y cuánto debemos recibir. Es una experiencia de total aprendizaje.
Aquí podemos vivir el sufrimiento de pasar por un amor tóxico, pues hacemos de todo para que no se termine, pero como nada es de a gratis, este tipo de amor se presta para que entendamos cómo somos a nivel emocional enfrentando los problemas que se pueden presentar en cualquier momento de la vida.

Y durante el tercer amor, el último de todos, llegamos un poco tambaleados por la experiencia desagradable vivida durante el amor anterior. Pero luego surge la magia de nuevo y volvemos a querer.
Lo pensamos muy bien antes de embarcarnos en una nueva aventura amorosa por temor a ser dañados otra vez, y por ello nos tomamos el tiempo que creemos necesario para conocer bien a esa persona. Nos valoramos más que a ese otro y aprendemos cada día sus errores y habilidades, lo que nos encanta y aquello que no nos gusta tanto y que deberemos aguantarnos si queremos estar con él.
Al principio no esperamos gran cosa pero a medida que corre el tiempo vamos esperando cada vez más y amamos con más soltura y seguridad. Por eso los amores terminan aquí, porque cada vez es más difícil enamorarse luego de una ruptura y porque en este punto ya muchos saben qué quieren para sus vidas en este aspecto.
