Por más que luchaste por el amor que alguna vez hubo entre los dos, hoy sólo quedan cenizas y al parecer ningún ave fénix resurgirá de ellas.
Ya basta de seguir escarbando donde no hallarás ningún tesoro. Bajo ese montón de máscaras sólo hay más y más vacío, y si ha de haber algo valioso seguro no es para ti.

Llevas tiempo esperando cambios y haciéndolos contigo misma, pero del otro lado no se ve interés desde hace rato. Ya no se esfuerza por hacerte sonreír ni por darte un detalle como lo hacía antes.
Y es que cuando le importas a alguien se nota, pero cuando dejas de importarle se nota aún más. Por eso es que a veces las personas dice que es preferible que a uno lo odien o lo amen pero que no sean indiferentes.
Es en este momento cuando uno debe entender que lo mejor es decir adiós. Así, de manera seca y tajante, de un solo disparo. Si esperas a decirlo de manera bonita te tardarás mil años más y sufrirás el doble.
Hay que ser muy valiente para tomar esta decisión, porque es de cobardes permanecer en donde sólo hay dolor por mera comodidad. Así que despídete de la falsedad, de la máscara, del vacío donde no hay más para ti. Despídete de la falsa compañía y de la indiferencia.

Hazlo pronto o te acostumbrarás, y para sacarte de allí costará muchísimo más de lo que crees.