Amarte ha sido una experiencia inigualable, y es que jamás he sido tan feliz como lo soy ahora contigo, pero no soy la indicada para ti.
Debes decirme adiós porque, aunque no quiera, puedo dañarte y no quiero hacerlo.

Debes despedirte de mí porque, a pesar de que estos dos meses juntos han sido mágicos, aún no conoces todo sobre mí.
Soy despiadada, amor, le he hecho mucho daño a los hombres con los que he estado. Algunos le llaman locura, otros le llaman enfermedad, en fin, el asunto es que estoy desequilibrada y no puedo ofrecerte la armonía que mereces.
Cómo quisiera yo despertar el día de mañana, besarte en los labios y abrazarte con fuerza para decirte que todo estará bien.

Cuánto quisiera tener la salud mental para ofrecerte un futuro a mi lado, lo cual realmente no puedo.
Es triste y doloroso decir adiós, pero debes hacerlo, amor mío, por tu bien.
No quiero lastimar, por mi propia torpeza emocional, a quien más quiero en esta vida.
No te preocupes por mí, que estaré bien. Sé feliz, vida mía, y vuela alto, que en mis pensamientos siempre estarás conmigo, porque te amaré por siempre…