Muchas personas tienen la tonta creencia de que el carácter debe modificarse al entrar en una relación. Lo único que cambia es la manera en que compartes tus aspiraciones, pues ahora, las divides entre las tuyas y la de tu pareja. Más allá de eso, existen 3 aspecto a los cuales nunca debes renunciar.
Amigos:

Los amigos son el reflejo de lo que eres. Ellos te dirán lo que haces bien y lo que haces mal sin temor al qué puedas pensar, y eso es bueno, pues de eso se trata la verdadera amistad. Será a ellos que acudirá en caso de que te partan el corazón y será a ellos que pedirás consejos, incluso, el apadrinamiento de tus futuros hijos.
Independencia:
Una persona que se siente dependiente de una relación, no sabe amar. Quien ama, debe valorar su independencia y reconocer que, a pesar de saber que puede vivir sin esa persona que quiere, prefirió estar con ella, pues el amor es una elección.
Metas:
Tus aspiraciones puedes compartirla con tu pareja, así como ella las compartirá contigo. Eso es bueno, lo importante es nunca renunciar a ellas, pues tu esfuerzo por alcanzarla, dicen mucho de qué tanto valoras lo que amas. Valorar tus propias metas es un signo de que aún reconoces el poder de tu individualidad.