Si eres de esas personas que ha sufrido varias veces por amor, ya es momento de cambiar la forma de ver este sentimiento, pues si no te detienes a hacer esto estás destinada a repetir de manera indefinida tus errores en el terreno romántico.
Si estás a punto de iniciar una nueva relación, revísate y saca de ti todo lo malo que quedó de la relación pasada y estés en completa disposición a recibir todo lo nuevo y bueno que esta persona tiene para ti. Es por esto que también debes darle lo mejor de ti, sacudiéndote el temor a ser herida nuevamente.

Por más doloroso y difícil que sea hay que dejar el pasado atrás, pues lo único que existe es el presente, y el presente es un regalo. El pasado está en nuestra memoria para ayudarnos a evitar cometer los mismos errores una y otra vez, para recordar lo que hemos vivido con alegría y nostalgia, para mostrarnos las razones de por qué hoy somos quienes somos y estamos donde estamos.

Por ser única e irrepetible tienes derecho a ser feliz, a sentirte libre y a compartir tu vida con quien desees. Pero esto sólo es posible si nos conocemos lo suficiente como para saber qué estamos haciendo y para qué.
Recuerda que nadie llega a tu vida por casualidad sino por causalidad: lo que muestras es lo que atraes, así que empieza por cambiar tú si es necesario. De manera inconsciente te relacionas con personas que pueden darte lo mejor de sí o lo peor, dependiendo de lo que “elijas”.
Y si estás sola y tienes ganas de estar con alguien, cuídate de la dependencia de iniciar una relación sólo por no sentirte de esa manera, pues luego lo pagarás muy caro. Nunca olvides que eres especial y por tanto mereces una vida plena, pero la responsable de darte eso eres tú misma.