Poco a poco el amor que nos teníamos se fue acabándose, desapareciendo. Uno de los errores que dejamos pasar a nuestras vidas fue la monotonía. Una situación que nos consumió y nos convirtió en dos personas sin ningún propósito en la relación. Nos cansó tanto estar viviendo lo mismo todos los días que el amor comenzó a desaparecer sin darnos cuenta.
En un momento nos sentimos que ya no teníamos empatía, que nuestra conexión estaba desgastada y que al estar juntos ya no nos divertíamos como en un comienzo. Nos sentíamos obligados al estar juntos, estar sentados viendo alguna película o simplemente acompañarnos mientras nos encontrábamos conectados a nuestras redes sociales. Ya no había comunicación, todo se había vuelto tan silencioso, sin ningún sentido y ninguna explicación.
Comenzamos a mentirnos y decir que nos encontrábamos ocupados para vernos, cuando los días libres los aprovechábamos con nuestros amigos. Y sabíamos de eso pero no queríamos conversar del asunto porque tampoco queríamos estar peleamos. Queríamos mantener la paz entre nosotros y era mejor dejarlo ahí hasta que lo olvidemos. Lo malo es que en cada cierto tiempo salía a la luz esa incomodidad y lo sacábamos en cara cuando teníamos nuestras peleas. Algo que no estaba nada bien porque eso hacía que nuestra relación se deteriore cada vez más.

También había desaparecido la pasión, ya no nos dábamos besos inesperados y mucho menos teníamos intimidad. Siempre nos encontrábamos cansados y si uno quería la otra persona no podía y viceversa. Hasta la tomada de manos se estaba haciendo distante, preferíamos meter las manos en los bolsillos que tomarnos de la mano. Los abrazos eran muy fríos y comprometidos. Lo hacíamos porque teníamos que hacerlo, no porque nos nacía.
Ya no estábamos presentes en los momentos más importantes y menos en nuestros momentos que más no necesitábamos. No queríamos comprometernos con la otra persona, porque teníamos miedo de adentrar más y no poder salir de ahí. Queríamos lograr desvincularnos de esa persona para que cuando termine la relación no sea tan dolorosa.
Lo bueno de todo esto es que hemos aprendido que una relación se basa en la renovación de nuestros sentimientos para que pueda mantenerse y fortalecer en el paso de los años y no desgastándose.