¿Por qué te rebajas hasta lo más hondo por mantener a un hombre que no merece que estés a su lado, mujer? ¿Es que tan poca valía tienes de ti misma? Perdóname, amiga, pero si tu marido ha osado engañarte con una cualquiera, significa que ha enviado tu cariño y todo lo que has hecho por él a la borda, y eso no tiene perdón de Dios ni de nadie.
Desde pequeñas siempre nos lo recalcan sin cesar: debes ser obediente a tu marido, tu marido siempre tiene la razón y debes apoyarlo en las buenas y en las malas, sin excepción. ¿Pero qué nos han dejado en nuestra sociedad estos consejos de antaño? Una cultura misógina en la que el hombre se cree con la absoluta libertad de hacer lo que le provoque en gana mientras nosotras, las cándidas, las obedientes, nos encontramos pasivas y sumisas en la casa, como unas esclavas cualquiera sirviendo en labores domésticas.
Hasta que decidimos decir que ya está bueno. Ya basta de ese hombre abusivo y cínico que se excusa de tener varias mujeres a su lado porque “es su naturaleza varonil”, basta de esos hombres egotistas que no buscar arreglar absolutamente nada en su relación y, en vez de esforzarse en retomar la vida amorosa con su compañera, prefieren echarse en el lecho con la primera mujer fácil que se les atraviesa por delante.
Debes quererte más, amiga mía, y no darle un segundo chance a un hombre mentiroso y malintencionado que te fue infiel. ¿Cómo puedes pretender que él haga un cambio radical de actitud si le haces saber que, sin importar lo que haga, igual lo recibirás de vuelta? Hay cosas que no tienen el más mínimo perdón en esta vida, y el desengaño provocado por el desamor es un asunto inexcusable.
Es probable que sientas mucha tristeza y confusión por lo que sucede. Puede que hayas pensado “¿Y ahora qué será de mí como mujer? ¿Cómo pagaré el alquiler y mantendré económicamente a mis tres (3) hijos? ¿Quién me acariciará en las noches?” Pues te digo, amiga mía: es mejor pasar por tiempos difíciles que perder tu dignidad de mujer por un hombre. Por los recursos, no debes preocuparte, siempre habrá alguien dispuesto a apoyarte como tu familia y amigos, pero no te rebajes por un hombre, ¡Eso jamás!