Nos pasamos la vida creando suposiciones sobre nosotros mismos y sobre todas las cosas que nos rodea sin conocer  el daño tan severo que le estamos generando a nuestras mentes. Primeramente, porque culminamos teniendo una mala percepción de las cosas, y continuamente, porque esta falsa realidad puede hacernos sentir cosas totalmente erradas que nos afectan sentimentalmente.

Tal es el episodio que ocurre cuando sentimos ansiedad. La ansiedad es algo totalmente terrible, es una especie de presión que sentimos en la boca del estómago o en el pecho que de forma inexplicable nos hace observar lo malo en nuestro entorno.

Debemos aprende  a reconocer cuándo tus niveles de ansiedad se incrementan y una vez que te percates que estás teniendo ansiedad será más sencillo de comprender que todo lo que miras  a tu alrededor no es exactamente como lo estás pensando.

Los seres humanos no se la pasan por ahí odiando a todas las personas que se encuentran en su panorama, incluso el hecho de que de pronto lo hagas tú con los otros no es señal que las demás persona lo hagan contigo. A menos que hayas dado motivos para que te odien despreocúpate.

La realidad es que todo a tu entorno marcha de forma bien, así que es momento de tranquilizarte, respirar, tomarte un tiempo a solas e incluso comer algo que te encante y después estarás listo de compartir con las demás personas.