Por lo general, las personas tendemos a buscarle una lógica y un sentido a todo lo que nos rodea, analizar todo lo que nos sucede y a otorgarle interpretaciones a esas cosas que a primeras instancias no parecen tener algún tipo de coherencia.

Y son precisamente este tipo de situaciones que hacen cuestionarnos todo, complicándonos nosotros mismos nuestra existencia. Para saber si esto aplica a nuestra vida, debemos responder algunas preguntas para verificar si nos complicamos la existencia más de lo necesario.

Y de ser así, debemos identificar qué podríamos cambiar para intentar relajarnos y tomar mejores decisiones que atiendan tanto a lo que queremos como a lo que necesitamos.

Ads

Pero, para lograr todo esto, lo primero que debemos tomar en cuenta es que, si queremos ser felices, debemos empezar por nosotros mismos. Tener presente un principio básico: Creer es crear, así que debemos confiar en nosotros mismos para alcanzar nuestros objetivos y, por ende, la felicidad.

Aquí, algunas preguntas para saber si nos complicamos la existencia más de lo necesario:

  • ¿Creemos que el mundo está en nuestra contra?: Si nos tomamos todo como un insulto personal vamos a sufrir mucho. No debemos tomarlo como algo personal. Las personas tienen su propia vida por la que preocuparse. No debemos atribuir intenciones negativas a las acciones no deseadas de las personas que conocemos. Hagamos nuestros días felices encontrando algo bueno en cada persona.
  • ¿Somos el centro del universo?: Si somos de esas personas que piensan que todo gira a nuestro alrededor es porque hemos olvidado incluir otros personajes en nuestro guion, por lo tanto, otros pueden arruinarlo al no regalarnos su atención todo el tiempo, así que será mejor que dejemos que otras personas sean protagonistas de vez en cuando y nosotros seamos para nosotros mismos.
  • ¿Siempre imaginamos lo peor que podría suceder?: A menudo pensamos que algo sin importancia se convertirá en una catástrofe. Con esta ansiedad nos estamos agotando a nosotros mismos y nos quedará poca energía para lo que estamos tratando de lograr hoy.
  • ¿Altas expectativas?: Hemos establecido altos estándares para la felicidad, mantenemos las expectativas muy altas y por eso nos decepcionamos tanto al final. Las mayores expectativas llevan a mayores decepciones.