El dolor también es necesario y sobre todo de gran enseñanza en la vida de cualquier persona; podemos vivirlo, observarlo, olerlo, sentirlo, asimilarlo y después dejarlo ir. Por tal razón, presentamos las siguientes cosas que pueden ayudar a reparar el corazón, y quizás no lo sabíamos.

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  • Ir al cine solo: Esta, es una forma muy efectiva de disfrutar de nuestra propia compañía. Además, si nos apetece, podemos llorar toda la función y culpar a la película, aunque no necesariamente sea ese el motivo real de nuestras lágrimas. Sencillamente es la excusa perfecta.
  • Leer un libro: Los libros siempre son efectivos para sanar cualquier corazón, tienen el súper poder de que llega la historia indicada en el momento perfecto. Leer siempre ayuda a curar cualquier mal.
  • Pasar todo un día con nuestra madre: No hay amor más curativo que el de nuestra madre; podemos pasar todo un día con ella y demostrarle cuánto la amamos. La medicina de nuestra madre hace bien sin importar qué tan intenso sea el dolor del corazón, al mismo tiempo nos ayudará a unir todas las piezas del mismo.
  • Ir a conciertos: Los conciertos son lo más liberador del mundo, podemos bailar, cantar y llorar tanto como queramos sin que nadie nos juzgue o critique. Los conciertos son el lugar perfecto para desahogarnos y limpiar nuestra alma.
  • No descuidar nuestro cuerpo: hay que consentirnos, amarnos de nuevo y para siempre. Esto ayudará mucho a que nuestro corazón sane una vez más.
  • Disfrutar de un fin de semana en soledad: Salir de la rutina, escapar de todo lo que nos causa dolor y tristeza, podemos elegir cualquier lugar, siempre y cuando nos haga sentir bien. Dedicarnos un fin de semana que nos ayude a despejar la mente, a sólo pensar en nosotros. Sanar, abrazarnos y continuar.
  • Llorar con los amigos: Los amigos siempre son un gran apoyo en los buenos y malos momentos, confiemos y recurramos a ellos sin importar qué tan mal nos sintamos. Nuestros amigos siempre nos harán sentir mejor.
  • Llorar a solas: No está mal llorar horas enteras, si lo necesitamos, solo debemos hacerlo. Llorar es una forma de limpiar todo lo que lastima a nuestro corazón, no debemos reprimirnos. Justo como disfrutamos de nuestra felicidad, también debemos vivir nuestro dolor y tristeza.
  • Bailar: No importa si sabemos hacerlo. Solo debemos bailar como técnica de deshago. Disfrutar de alguna fiesta o simplemente de clases de baile en las que podamos movernos y limpiar nuestro cuerpo de ese dolor.
  • Ver las películas que veíamos de niño: Cuando tenemos el corazón roto, queremos regresar a esa época en la que es imposible vivir el dolor de la forma en la que se vive ahora: la niñez. No se trata de evitar los problemas, sino de que nos demos un momento en el que nos podamos sentir protegidos, volver a nuestra infancia con las películas que veíamos entonces y reír sin ninguna preocupación.