Éramos muy felices juntos, teniendo momentos increíbles. Llenos de amor, llenos de apoyo, de solidaridad. Siempre estábamos con la persona cuando más nos necesitaba. Apoyándonos entre nosotros, como si estuviéramos solos en el mundo, porque así no sentíamos. Nadie nos comprendía pero entre nosotros sí que lo hacíamos muy bien.

Cualquier problema que teníamos lo superábamos. La comunicación fue fuente fundamental de nuestra relación, siempre expresábamos todo lo que sentíamos a través de nuestra charla que teníamos los miércoles, un día especial para decir cómo nos sentíamos, como nos encontrábamos en pareja.

Creo que organizarlo todo tan bien fue el problema, no había libertad creo yo. Puede que haya sido ese el problema, porque estoy pensando en otro y no se me ocurre nada. Aún me cuesta pensar que no estás a mi lado y que un día, ninguno importante, decidiste irte de mi lado, tan sólo te fuiste.

Tu explicación fue, “necesito respirar”. Por lo que me dio a entender que yo no te dejaba respirar, no te dejaba ser libre. Algo que no entiendo, porque siempre hice todo lo posible para que te sintieras libre, para que tengas tiempo para ti. No entiendo como no te dejaba respirar, si respetaba tu espacio, te daba la libertad de amar, todas las decisiones que quedábamos entre nosotros eran libres, siempre lo poníamos a votación.

Te fuiste como si el amor que teníamos entre nosotros no valiera nada, como si todos nuestros años de mucho trabajo no hubieran valido de nada. Te fuiste con la mitad de mi corazón, y es por eso que me encuentro molesta conmigo misma. Porque te di la libertad de que ocuparás en mi corazón, no te restringí nada de mí. Quise que fueras parte de mí y yo parte de ti. Pero al final creo que sólo resultaste ser parte de mí porque te fuiste de mí como si nada, como si nunca hubiera sido parte de tu vida.

Mataste todo el trabajo que hicimos para obtenerlo, debes saber que no todos tenían un amor como era el nuestro. Es mucha perseverancia y esfuerzo para lograr tener un amor así. Tanta lucha para que al final todo se derrumbara como si nada, como si nunca hubiéramos construido algo.

Te considero un asesino, porque no sólo mataste nuestra relación, sino que me rompiste el corazón y todavía te llevaste una parte de mí. Aún me cuesta recuperarme de este dolor, aún me duele mucho a pesar del tiempo que ha pasado. No sé si algún día me recuperare, espero que sí. Porque no quiero pasar el resto de mi vida pensando en un asesino como tú, no quiero que ocupes mi mente. Recuperaré poco a poco mi corazón y aunque te parezca difícil, volveré a amar, porque de la relación que tuvimos he aprendido mucho. No todos merecen tu amor, sólo algunos, los que valen la pena, los que te consideran, los que te quieren de verdad.